Una economía más competitiva, resiliente, inclusiva y verde. 1 120

Timmermans

La crisis del coronavirus estalló de repente, y sorprendió a muchos desprevenidos. Pero no se puede decir lo mismo de los principales desafíos climáticos y de biodiversidad a los cuales nos  enfrentamos: hace tiempo que la ciencia ha dejado muy clara la necesidad de tomar más medidas urgentes.

La pandemia del coronavirus ha provocado la mayor conmoción económica y social en muchas  generaciones. A medida que empezamos a controlar mejor la emergencia sanitaria, tenemos que iniciar la ingente tarea de reconstruir nuestras economías y reparar el enorme daño que ha provocado esta crisis en nuestras sociedades, trabajadores y empresas, aseguran Frans Timmermans y Fatih Birol.

La crisis del coronavirus estalló de repente, y sorprendió a muchos desprevenidos. Pero no se puede decir lo mismo de los principales desafíos climáticos y de biodiversidad a los cuales nos  enfrentamos: hace tiempo que la ciencia ha dejado muy clara la necesidad de tomar más medidas urgentes.

A medida que los países de Europa y de más allá de nuestras fronteras  se recuperan de la crisis actual, tenemos, al mismo tiempo, que reparar nuestras economías y nuestro planeta. Nuestra salud y bienestar dependen de ello.

Tenemos que evitar pasar de las cuarentenas y el sonambulismo a un “encierro” perjudicial, de tecnologías obsoletas y contaminantes, de modelos de negocio trasnochados, del siglo pasado.

Si vamos a poner a disposición billones de euros para la recuperación, gastemos bien e invirtamos en una economía limpia, competitiva, “resiliente” e inclusiva para el siglo XXI.

Una economía más “verde” que fomente nuevos empleos “limpios”

El impulso está ahí. Antes de la crisis de la COVID-19, las ciudades de Europa pedían inversiones ecológicas, las empresas lo programaban y los ciudadanos se manifestaban por las calles reclamándolo.

Europa hizo del Pacto Verde su máxima prioridad hace muy pocos meses, y ahora promete una recuperación verde. Pero no es un lujo. Es la espina dorsal de su respuesta a la crisis. ¿Pero por qué y cómo?. En pocas palabras: porque todavía tiene lógica desde el punto de vista económico y ambiental.

En Europa, como en muchas otras partes del mundo, invertir en tecnologías de energía limpia, en transportes e industrias limpias es una forma de crear puestos de trabajo locales bien remunerados que impulsen el crecimiento económico.

Además, esas inversiones nos ayudarán a poder cumplir más rápido con nuestros objetivos internacionales en materia climática y ambiental, y a hacer que nuestras economías sean más resistentes ante futuras crisis. En la mente de muchos en Europa, el recuerdo del colapso económico de 2008 y 2009 se resume en que “los bancos fueron rescatados y la población no ganó nada”.

Esta vez, tenemos que conseguir mucho más que simplemente apuntalar un antiguo sistema; debemos construir uno nuevo que beneficie directamente a nuestros ciudadanos y a sus hijos.

Tenemos que dedicar nuestros recursos a proyectos viables, que aporten beneficios tanto a corto como a largo plazo, como la renovación de viviendas, la infraestructura de energía limpia y el transporte bajo en carbono.

Una “ola” de edificios más limpios y sostenibles

Los edificios siguen representando más de un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE, y muchos europeos luchan por pagar sus facturas de energía en casas mal aisladas con sistemas de calefacción contaminantes.

Se puede ayudar al sector de la construcción, con sus 15 millones de empleados directos e indirectos, a volver a ponerse en pie, con una ola de renovación que haga más limpias y sostenibles nuestras casas y edificios públicos.

Los proyectos de renovación se pueden implementar rápidamente. Cerca del 60% del gasto en modernización para la eficiencia energética del hogar iría directamente para los trabajadores locales de la construcción, según apunta un análisis de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Centrar el esfuerzo en las viviendas sociales, escuelas, hospitales y otras infraestructuras de elevado impacto podría dinamizar a las comunidades más afectadas y contribuir sensiblemente a la recuperación económica.

Autobuses y tranvías de hidrógeno y “renacimiento” del tren

Otro ejemplo es el sector del transporte. Los programas de desguace para incentivar las compras de vehículos limpios, junto con la inversión en una red europea de puntos de recarga eléctrica, darían un gran impulso a la industria automotriz afectada y (potenciarían) el paso a vehículos menos contaminantes.

Las inversiones en sistemas de transporte urbano seguro y limpio, incluidos los autobuses y tranvías de hidrógeno, y un “renacimiento” de los viajes en tren ayudaría a aquellos que no pueden permitirse comprar un vehículo, o para quienes la compra de un coche ha dejado de ser una prioridad.

A medida que salimos de la crisis, tenemos que redoblar nuestros esfuerzos para ayudar a las regiones mineras de carbón e intensivas en carbono a prepararse para su futuro en un sistema energético cada vez más limpio y sin carbono.

La recuperación verde europea no debe dejar a nadie atrás. Las inversiones en energía limpia deben estar en el eje de la recuperación si queremos mantener el impulso climático y apoyar a la industria europea.

Electrolizadores de hidrógeno y baterías de iones de litio

La energía eólica y la solar deberían beneficiarse de un importante apoyo de la UE. Y dos elementos nuevos importantes en el avance de la energía limpia: electrolizadores de hidrógeno y baterías de iones de litio, ya están a punto de convertirse en las tecnologías innovadoras de la década.

Estas tecnologías deberían desempeñar un papel clave en el refuerzo del transporte y la industria de Europa a medida que el continente emerge de la crisis y busca desarrollar nuevas manufacturas superiores para la exportación. Si la UE logra aprovechar esta oportunidad, conseguirá una ventaja competitiva en los mercados mundiales.

Para lograrlo, los líderes europeos, las empresas y los ciudadanos deben ser audaces y valientes. Hemos demostrado que podemos adaptarnos a las nuevas realidades durante la crisis del coronavirus.

Es momento de demostrar que también podemos construir una nueva realidad. Miremos más allá del mundo que conocíamos y comprometámonos con el mundo que queremos ver.

Ha llegado la hora.

(*) Frans Timmermans es Vicepresidente de la Comisión Europea, y Fatih Birol es Director Ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía AIE).

Fuente y fotos Agencia EFE.

Esta tribuna se publicó simultáneamente, en exclusiva, en inglés en el portal EURACTIV.com (EA.com), socio de EFE, y en otros portales miembros de la red paneuropea de EA.com.

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Políticas sociales multi-nivel basadas en evidencias 0 47

El Ministro de Seguridad Social José L. Escrivá, ha participado en el Taller Económico on-line sobre la evaluación de las políticas públicas. Una intervención llena de pasión, experiencia y conocimientos que resume el profesor Francesc Trillas.

El Ministro Escrivá partió de la escasa experiencia de España con la evaluación de políticas públicas. Algunas instituciones existentes, como los tribunales de cuentas o la intervención del Estado, realizan un control formal, pero no realizan una evaluación del impacto de las políticas públicas sobre el bienestar de la ciudadanía. Con los mecanismos existentes, es difícil romper inercias y salirse de las reducciones lineales del gasto cuando hay necesidades de ajustes.

La aprobación del Ingreso Mínimo Vital (IMV), fruto de un análisis que venía desarrollándose desde hacía tiempo, y que se aceleró con la pandemia de la COVID-19, ha supuesto una inyección de práctica sistemática de evaluación basada en evidencia, que ha situado los estándares al respecto a un nivel muy alto. El haber acompañado la aprobación del IMV de un proceso de evaluación y de transparencia abrazando el debate con todo tipo de personas expertas, ha facilitado que la medida fuese aprobada con un elevadísimo consenso, y con un aplauso que iba desde Pablo Iglesias al Fondo Monetario Internacional.

Escrivá explicó que no era casual que la evaluación basada en evidencia se desarrollase más en administraciones progresistas, como las de Obama («show me the evidence», muéstrame la evidencia, solía decir) o Blair, ya que son este tipo de gobiernos los que están más interesados en elevar el prestigio de la acción del estado en la economía, y reforzar unas políticas sociales eficientes y bien dotadas. 

En España, parece que ha hecho falta una concatenación de sucesos contingentes para que por fin empecemos a tener en cuenta la evaluación de políticas públicas basada en evidencia de una manera sistemática

José L. Escrivá,

El ministro explicó que es imprescindible que todos los niveles de la administración practiquen la evaluación de políticas públicas, que hoy es más posible que nunca por los avances metodológicos (como los ensayos aleatorios controlados o randomized control trials, RCTs) y los avances tecnológicos que permiten el tratamiento de fuentes de Big Data como los datos administrativos o datos de interacciones sociales. Un estado federal moderno debe basarse en compartir datos, en poder experimentar para adoptar aquellas prácticas que se hayan probado primero en pequeña escala. En este sentido, Escrivá se mostró dispuesto a que las Comunidades Autónomas gestionen el IMV si aceptan algunas condiciones para hacer uso de fondos de los presupuestos del Estado, como por ejemplo que ellas mismas colaboren con los ayuntamientos.

A lo largo del debate, animado por una fila cero con Laia Bonet, Ana Berenguer y Aleix Calveras, se abordaron cuestiones institucionales como quien debía encargarse de la evaluación, si órganos externos, internos, independientes, funcionariales, académicos. Escrivá reconoció que con el IMV fue crucial el dramatismo del momento y el apoyo del presidente del gobierno para movilizar todo el esfuerzo de recopilación de datos cruzando fuentes de distintas agencias del Estado. Explicó que en su opinión los académicos conocen el estado del arte, pero a veces realizan afirmaciones poco «aterrizadas» y no tienen en cuenta a menudo las restricciones de economía política.

Por su lado, los académicos «se ofrecen» para realizar evaluaciones, pero exigen disponer de forma transparente de todos los daos necesarios, a lo cual hasta ahora la administración no siempre ha estado dispuesta. Las Consultorías externas pueden tener un rol en la realización de trabajos rutinarios asociados a la evaluación, pero no disponen de los incentivos para realizar un análisis profundo de las situaciones. En su opinión, son necesarios expertos multidisciplinares en evaluación en la administración, con estadísticos, economistas, sociólogos, politólogos… La evaluación interna tiene límites, puesto que uno debe aceptar ser evaluado por otros, pero hacen falta agentes internos a los gobiernos que sean sensibles a la evaluación externa (por ejemplo de instituciones como la AIREF, que Escrivá dirigió antes de ser ministro), y sean capaces de reaccionar ante ésta, acompañando la evaluación ex ante de una evaluación ex post y facilitando la comunicación de los resultados de la evaluación.La calidad institucional es clave, pero esta es endógena, no basta con simplemente tratar de inyectarla.

En España, parece que ha hecho falta una concatenación de sucesos contingentes para que por fin empecemos a tener en cuenta la evaluación de políticas públicas basada en evidencia de una manera sistemática: una política pública concreta que había sido estudiada por la AIREF y los partidos en el gobierno, una gran crisis, un ministro sensible que venía de una institución que había estudiado el tema… No deja de ser paradójico que para que la evaluación reciba impulso, el responsable de la autoridad independiente tenga que irse a trabajar a la institución evaluada (en este caso el gobierno), en un curioso, y hasta ahora no destacado por nadie, ejercicio de puertas giratorias internas al sector público.

Probablemente, ello ilustre que no basta con organismos independientes despolitizados, aunque estos pueden ser un input crucial, sino que es necesario un impulso político para que se abran paso iniciativas que rompen inercias y que no siempre son del agrado de grupos de presión (en mi perfil de Google Académico se pueden encontrar algunos artículos que he escrito sobre la regulación independiente). 

La evaluación no es neo-liberal, explicó brillantemente Escrivá: puede implicar recortar algún gasto, pero también mantenerlo o ampliarlo, como ha ocurrido con las becas universitarias. Por eso la evaluación es más importante que nunca con la actual pandemia, por las dificultades económicas combinadas con las urgentes necesidades sociales, que obligan a priorizar y direccionar bien el gasto público.

La charla fue muy oportuna especialmente por el momento que se vive en Cataluña, donde la coincidencia de la pandemia con el período pre-electoral, pone de manifiesto la importancia del buen gobierno en las importantísimas competencias autonómicas, como señaló Eva Granados al final del evento. Un rol reforzado y modernizado de la agencia Ivàlua, así como un análisis en profundidad de todo el gasto autonómico, serán necesarios para romper inercias de 40 años de una administración que tiene excesivos componentes clientelares y dedicados a prioridades que no son de tipo social, para liberar recursos priorizando el gasto sanitario y educativo, o la reindustrialización digital y ecológica.

El reto de aprovechar la oportunidad histórica de los fondos Next Generation de la Unión Europea también nos obligará a aumentar mucho los estándares evaluativos.

Francesc Trillas es Profesor del Departamento de Economía Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona.

Manual para digitalizar una pyme 0 52

Leonard Pera

Leonard Pera, colaborador habitual de Sostenibles.org acaba de publicar su libro “Manual para Digitalizar una Pyme”. Una guía indispensable para afrontar la nueva era digital y sostenible.

Porque lo que está ocurriendo es que la tecnología ha dejado de ser una cuestión de los departamentos tecnológicos, de los CIOs, de los informáticos para convertirse en una herramienta competitiva va imprescindible para las pymes. El libro pretende desgranar cada uno de los aspectos en lo que la deberemos tener en cuenta y qué elementos deberemos tener en cuenta para poder decidir entre una solución u otra.

Un momento muy importante en cualquier decisión de compra es cuando uno entiende por fin cuales son los elementos que debe tener en cuenta. En Decathlon tienen un sistema muy intuitivo de etiquetado que permite a los practicantes no habituales de un deporte analizar cuales son los elementos que debe tener en cuenta para esa decisión de compra, En función de edad, de frecuencia de práctica y de expertise se recomiendan unos parámetros que, junto con el precio marcarán la decisión de compra.

la tecnología ha dejado de ser una cuestión de los departamentos tecnológicos, de los CIOs, de los informáticos para convertirse en una herramienta competitiva va imprescindible para las pymes

Leonard Pera

En tecnología pasa lo mismo, dependiendo de nuestras necesidades deberemos tener en cuanta unos factores u otros en esa decisión de implantación de tecnología. Porque la pyme tiene recursos limitados y toda decisión debe estar muy ajustada a su necesidad.

En el libro Leonard Pera nos diferencia entre aspectos de digitalización interna y externa. Entendiendo por los primeros los relacionados con la mejora de eficiencia en la gestión, ahorros de costes y mejora de procesos. Mientras que la externa reúne los aspectos de go to market, comunicación y comercialización. Los que están más relacionados con el mercado y los clientes.

Para cada uno de ellos nos ofrece una guía de aspectos a tener en cuenta, distintas alternativas, analizando sus pros y sus contras y un modelo de seguimiento para analizar los resultados.

Si quisiéramos destacar de entre todos los aspectos uno que sea el que más va a influir en la pyme durante el próximo año resaltaríamos los aspectos de gestión del dato. Los proyectos de Smart Data y Monitorización o Escucha Activa que llevan años implantados en las grandes empresas y que ahora están al alcance de las pymes con inversiones razonables.

El proceso de transformación digital de las pymes es uno de los retos a los que se enfrenta la economía española postCovid y el libro de Leonard Pera reúne las claves para afrontarlo con éxito.

Para comprar el libro: https://www.amazon.es/Manual-para-Digitalizar-una-Pyme-ebook/dp/B08B51CY2Q