Barrios Solares: energía renovable y solidaridad comunitaria 1 98

energia solar

El Ayuntamiento de Zaragoza, EDP y ECODES firman un convenio para el desarrollo del primer Barrio Solar en Zaragoza. Es una iniciativa pionera donde los vecinos pueden aprovechar la energía solar generada en un edificio municipal de su zona mediante una cuota mensual y sin necesidad de instalar nada en sus viviendas.

Barrio Solar será la primera instalación de autoconsumo colectivo en España que facilitará el uso compartido de una energía renovable y solidaria. Un innovador concepto de generación distribuida de energía basada en la experiencia de la innovación social que se extenderá posteriormente a otras ciudades y pueblos de España.

El primer proyecto de Barrio Solar en Zaragoza supondrá la inversión de 200.000€ y la puesta en marcha de una instalación fotovoltaica en el tejado de un edificio municipal, cedido por el Ayuntamiento de Zaragoza, para ofrecer a los vecinos y al comercio de proximidad energía más barata y renovable.

La instalación contará con alrededor de 300 paneles con una potencia instalada de 100 KWp, suficientes para producir 150.000 kilovatios hora anuales. El barrio solar ahorrará la emisión a la atmósfera de casi de 40.000 kilos de CO2 al año, un gas de efecto invernadero. Supondrá un impacto positivo en la calidad del aire similar al que generarían 3.000 nuevos árboles.

La experiencia arrancará en verano con la previsión de tener en marcha la planta en otoño. Los vecinos podrán incorporarse a su Barrio Solar sin necesidad de hacer ningún tipo de inversión previa ni de instalación en sus casas y siempre que estén a menos de 500 metros del edificio municipal donde estarán las placas.

El servicio estará disponible tanto para clientes de la comercializadora EDP como de otras compañías mediante la contratación de un servicio con una cuota mensual, más ventajoso que tener que hacer una inversión inicial. La participación en Barrio Solar permitirá ahorrar un 30% en la factura de la luz para unos 150-200 hogares y pequeños comercios. De estas familias un 10% serán familias vulnerables, que estarán exentas del pago de su cuota mensual.

Es una experiencia colectiva y solidaria. Parte de la energía que genere el barrio solar servirá para reducir las facturas de energía de estos hogares con menos recursos.

La iniciativa tiene una importante dimensión social porque incluye, sobre todo para las familias más vulnerables, una auditoría energética de sus viviendas, talleres sobre eficiencia energética, facturación energética y autoconsumo e implementación de medidas de ahorro energético en sus hogares.

La colaboración de la Fundación EDP permitirá, además de las auditorías técnicas, la tramitación de certificados energéticos, inspecciones técnicas o la sustitución de equipamientos básicos (como LED, radiadores, calderas, etc.), entre otras actuaciones. De este modo, el proyecto contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas en las zonas donde EDP desarrolla su actividad, favoreciendo el acceso a una energía asequible y no contaminante como establece el ODS 7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible que la ONU ha fijado dentro de su Agenda 2030.

Además, se creará la “Oficina Barrio Solar” para desarrollar diferentes iniciativas de sensibilización, educación y asesoramiento ambiental y energético abierta a todos los vecinos de la zona. Los resultados de la experiencia piloto permitirán extender los barrios solares a otros distritos de la ciudad. El plan es crear barrios solares dentro de las grandes ciudades y también llevarlos a municipios más pequeños que forman parte de lo que se conoce como la España vaciada. Una apuesta muy importante por la innovación en el entorno rural. EDP y ECODES, junto con la Fundación EDP y la Fundación Schneider Electric, que financiarán y desarrollarán esta experiencia piloto de barrios solares en cuya ejecución también participarán las consejerías de Medioambiente, Urbanismo y Acción Social del Ayuntamiento de Zaragoza.

Desde Sostenibles.org queremos dar la enhorabuena a ECODES y al Ayuntamiento de Zaragoza por esta iniciativa innovadora e inspiradora que debería ser replicada en otros muchos lugares.

Para saber más: ECODES

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Noruega se compromete con la «deforestación cero» 0 10

El país nórdico es el primer país del mundo en prohibir la deforestación. Al comprometerse con la deforestación cero, las instituciones noruegas no podrán otorgar contratos gubernamentales a las empresas que participan en la tala de árboles.

La promesa se hizo en la Recomendación del Comité Permanente de Energía y Medio Ambiente del parlamento noruego con respecto al plan de acción nacional de biodiversidad de Noruega, que ahora se ha puesto en marcha.

Al ritmo actual de deforestación, las selvas tropicales del mundo podrían desaparecer por completo en 100 años. El ochenta por ciento de las plantas y animales terrestres del mundo viven en bosques, y muchas especies no pueden sobrevivir si experimentan pérdida de hábitat.

Los árboles también juegan un papel crítico en la absorción de gases de efecto invernadero y otras partículas contaminantes que afectan la calidad del aire y el medio ambiente. El principal impulsor de la deforestación es la agricultura. Los agricultores a menudo eliminan sus tierras de árboles para dejar espacio para el ganado mediante un proceso conocido como agricultura de tala y quema. Cuando los agricultores limpian sus bosques y los queman, el carbono en los árboles libera dióxido de carbono, uno de los principales contribuyentes al cambio climático.

Según Climate Action, la producción de soja, carne de res, aceite de palma y productos de madera en siete países con altas tasas de deforestación (Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay, Indonesia, Malasia y Papua Nueva Guinea) contribuyó al 40 por ciento de la deforestación tropical total y 44 por ciento de las emisiones de carbono asociadas entre 2000 y 2011. Para contrarrestar esto, Noruega ha invertido grandes sumas de dinero para detener la deforestación en Brasil, Liberia e Indonesia.

El movimiento actual para prohibir la deforestación de la cadena de suministro solo continúa la larga historia de los países de proteger los bosques vitales del mundo.

“Esta es una victoria importante en la lucha para proteger la selva tropical. En los últimos años, varias compañías se han comprometido a cesar la adquisición de bienes que pueden estar vinculados a la destrucción de la selva tropical «, dijo Nils Hermann Ranum de Rainforest Foundation Norway en un comunicado en el sitio de la organización.

En la Cumbre sobre el clima de las Naciones Unidas en Nueva York en septiembre de 2014, el gobierno noruego se comprometió con Alemania y el Reino Unido a «promover compromisos nacionales que fomenten cadenas de suministro libres de deforestación, incluso a través de políticas de contratación pública para abastecer de manera sostenible productos como la palma aceite, soja, carne y madera «.

Al convertirse en el primer país del mundo en hacer un movimiento a gran escala contra la deforestación, Noruega está dando el ejemplo para que otros países consideren políticas similares.

“Hasta ahora, esto no ha sido igualado por compromisos similares de los gobiernos. Por lo tanto, es muy positivo que el estado noruego ahora haga lo mismo y haga las mismas demandas cuando se trata de adquisiciones públicas. Otros países deberían seguir el liderazgo de Noruega y adoptar compromisos similares de deforestación cero «, continuó Ranum.

Fuente: https://www.greenmatters.com/ vía El Horticultor

Contradicciones del modelo económico, digitalización y clima 0 43

La digitalización no es suficiente para corregir las contradicciones del actual modelo de desarrollo económico. Es necesario cambiar el modelo de desarrollo basado en un crecimiento que genera grandes desigualdades sociales y está perturbando gravemente el medioambiente y el ecosistema del planeta.

El 25 de septiembre de 2015, los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales –los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)– para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos. Cada objetivo tiene métricas y metas específicas que deben alcanzarse en el 2030 y permitirá a los interesados –sociedad civil, académicos, agentes privados y gobiernos– pronunciarse sobre las políticas desarrolladas.

Los ODS se componen de 17 objetivos, 169 metas y 232 indicadores para su seguimiento que son elaborados a partir de los datos estadísticos que suministran a las Naciones Unidas sus países miembros. Desde 2015 la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible, auspiciada por las Naciones Unidas y la Fundación Bertelsmann, recoge indicadores que permiten evaluar el progreso de cada país en el cumplimiento de los ODS, tanto a nivel global, por medio de un indicador agregado, como en cada uno de los objetivos.

La transformación digital de la economía y la sociedad constituye uno de los factores de progreso más disruptivos en la actualidad, por lo que las trayectorias de digitalización que sigan los países van a impactar fuertemente sobre el cumplimiento de los ODS.

El desigual avance de la digitalización

La digitalización progresa a buen ritmo en los países más desarrollados y ha tenido un extraordinario impacto, pero este aún ha sido muy limitado sobre una parte importante de la población del planeta. Existen más de 3 000 millones de personas que ni siquiera tienen acceso a Internet.

Uno de los indicadores más relevantes relacionados con la digitalización es el Índice de Desarrollo de las Tecnologías de la información y las Comunicaciones (IDT) elaborado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU), un organismo dependiente de las Naciones Unidas. Este índice se elabora a partir de once indicadores relacionados con el acceso y uso de las infraestructuras TIC y la formación de los usuarios para su utilización.

Existe una fuerte y positiva correlación entre el índice agregado de cumplimiento de los ODS (es la media aritmética de los 17 objetivos) y el índice IDT relacionado con la digitalización, según puede verse en la figura 1 que muestra la relación entre ambos índices para los países de las Naciones Unidas. Una correlación similar se da entre este índice de digitalización y los valores del PIB per cápita y del índice de competitividad elaborado por el Foro Económico Mundial, ya que la digitalización está también muy asociada al crecimiento económico y a la competitividad de las naciones.

Figura 1. Índice agregado de los ODS en función del índice de desarrollo de las TIC. TELOS

Sin embargo, la situación de partida es muy distinta entre los diferentes países. El análisis estadístico muestra que es posible clasificar los países en tres grupos en función del valor de sus índices de riqueza, competitividad y de su índice agregado de cumplimiento de los ODS. Además, la digitalización es una condición necesaria para su mejora y el índice de digitalización puede ser utilizado como un proxy para su estimación.

Relación entre la digitalización y los ODS

La digitalización se extiende rápidamente a todos los aspectos de la vida de las personas, por lo que no es de extrañar que aparezca asociada a cualquier medida del carácter social o económica. En algunas ocasiones como causa directa (efectos directos), en otras a través de su impacto con variables intermedias (efectos indirectos) y en otros casos de manera aparentemente espúrea (efectos de grado superior).

No obstante, la digitalización no está siempre asociada a la mejora de los ODS como podría inferirse al analizar su relación con el indicador de ODS agregado. La simple combinación lineal de una gran cantidad de indicadores que se realiza para calcular el indicador agregado puede ocultar aspectos negativos de gran relevancia. De hecho, se podría discutir si tiene sentido utilizar indicadores agregados construidos de esta manera, ya que el incumplimiento de uno solo de los indicadores, si tiene la suficiente relevancia, hace que no sea posible hablar de un buen cumplimiento global, aunque la media aritmética arroje un buen resultado.

Un análisis más detallado muestra que, si se desagregan los indicadores de ODS y se realizan los correspondientes análisis estadísticos, aparecen comportamientos muy diferentes.

En varios de los indicadores de los ODS tales como el del objetivo 9 relacionado con el desarrollo de la industria, la innovación y las infraestructuras; el 3, enfocado a garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos; o el 4, dirigido a asegurar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, se observa una clara asociación positiva con la digitalización, en línea con lo observado en el indicador agregado global.

Por el contrario, el indicador del objetivo 12, relacionado con la producción y el consumo responsable, que está enfocado a lograr la sostenibilidad del ecosistema global, muestra una preocupante asociación, claramente negativa, con la digitalización. Es más, si se profundiza en el análisis y se estudian las correlaciones entre cada uno de los subindicadores que se utilizan para elaborar este indicador –residuos sólidos, basura electrónica, emisiones de gases contaminantes, etcétera– se observa que todos ellos evolucionan de forma negativa con el progreso de la digitalización.

Una situación similar se ve en el caso del indicador del objetivo 13, que mide parámetros relacionados con el cambio climático y con los desastres naturales, dándose también una correlación negativa que se extiende a todos sus subindicadores –emisiones de CO₂ de diverso tipo, efectos de los desastres naturales provocados por el cambio climático–.

En otros indicadores, como puede ser el 10, dirigido a reducir las desigualdades, no se observa una asociación con la digitalización. En la figura 2 se puede observar el tipo de asociación que aparece entre la digitalización (indicador IDT) y los 17 indicadores de los ODS tras un análisis estadístico.

Figura 2. Correlación entre los ODS y el índice de desarrollo de las TIC. TELOS

Digitalización, modelo económico y clima

La evolución del indicador 12, relacionado con la producción y el consumo responsable, que puede observarse en la figura 3, muestra que el modelo de desarrollo actual no es sostenible a medio plazo, especialmente considerando que una parte muy importante de la población mundial está escasamente desarrollada y no tiene acceso a Internet.

Figura 3. Índice agregado del ODS 12 (producción y consumo responsable) en función del índice de desarrollo de las TIC. TELOS

Los países poco digitalizados, que tienen un buen nivel de cumplimiento de este indicador, como por ejemplo la India, deben encontrar nuevos modelos de desarrollo que hagan compatible la digitalización con la sostenibilidad.

Los indicadores de las regiones que empiezan a tener un nivel de digitalización más elevado muestran el comienzo del deterioro de sus modelos de producción y consumo en términos de sostenibilidad, por lo que deben modificar su trayectoria de evolución. Los países ya muy digitalizados, como Estados Unidos o Europa, deben cambiar drásticamente sus modelos actuales para mejorar la sostenibilidad.

Es necesario revertir la relación actual entre la digitalización, modelo de producción y consumo, y el deterioro del clima. Las tecnologías de la información y las comunicaciones pueden jugar un papel muy relevante para impulsar un nuevo modelo que mitigue y revoque los efectos del modelo de desarrollo existente.

La incorporación de los desconectados al mundo digital será una oportunidad para generar un nuevo modelo que aproveche todo el potencial de las TIC.

Todos los agentes implicados deben colaborar estrechamente en la búsqueda de soluciones. La presión sobre los principales agentes del ecosistema digital –operadores de telecomunicación, plataformas globales de Internet, suministradores, etcétera– será muy fuerte especialmente en relación con el cambio climático, el consumo responsable y la desigualdad. Su demostrada capacidad de disrupción puede ayudar a dar un vuelco a la insostenible evolución que se experimenta en la actualidad.

Es necesario desarrollar iniciativas para hacer posible que todas las partes interesadas, expertas en diversas disciplinas, puedan buscar, de forma conjunta, las mejores soluciones para avanzar hacia una sociedad sostenible.


La versión original de este artículo ha sido publicada en el número 113 de la Revista Telos, de Fundación Telefónica.