7º Congreso Internacional de Responsabilidad Social: la ilusión de seguir. 0 301

Será necesario la construcción de alternativas económicas, de gestión pública y de recursos comunes. Todo esto va a requerir un replanteamiento y  generar espacios de conocimiento que pongan  en valor las interacciones entre economía, política y sociedad civil.

Ya nadie duda de que la sociedad va a cambiar después de esta crisis aunque más acertado es decir que la sociedad está cambiando en esta crisis, y es ahora cuando la responsabilidad, la capacidad moral y el capital ético de los líderes tomará una especial relevancia para que, tirando de eslogan de la agenda 2030, nadie se quede por el camino. La necesidad de reorganizar y no parar se convierte sin duda en un reto  para las empresas, aunque el gran reto es para esas instituciones que capitanean el conocimiento y la transformación.

Todas las decisiones serán producto de un complejo proceso de elaboración de políticas públicas y privadas en el que van a converger (y a veces colisionar) universidades, empresas privadas, gobiernos,  la sociedad civil etc. Lo mismo podríamos decir sobre muchos de los otros problemas asociados a la pandemia. Este momento histórico nos obliga a tomar decisiones a alta velocidad y en medio de una contagiosa incertidumbre.

Y en ello están todo tipo de saberes: los epidemiológicos por supuesto; también los urbanísticos y  arquitectónicos ya que  habrá que repensar cómo vivir en un espacio con garantías de salud y privacidad, un lugar donde la felicidad no esté confinada; los económicos aportando nuevos modelos empresariales que garanticen el reparto sin poner en riesgo a generaciones futuras y que eso te haga a través de una economía sostenible y justa; lo político en un momento de crisis vinculadas a gobiernos y gobernantes, etc.

Será necesario la construcción de alternativas económicas, de gestión pública y de recursos comunes. Todo esto va a requerir un replanteamiento y  generar espacios de conocimiento que pongan  en valor las interacciones entre economía, política y sociedad civil.

Habrá que repensar cómo vivir en un espacio con garantías de salud y privacidad, un lugar donde la felicidad no esté confinada

La renovación de los modelos de divulgación y docencia permitirán el acceso al conocimiento de manera más democrática,  ese modelo que algunos definen como híbrido ha de ser pensado y proyectado con propósito integrativo y equitativo. La entidades y las personas que nos dedicamos a la generación y divulgación de conocimientos y contenidos nos enfrentamos a dos grandes retos y hemos de asumirlos con responsabilidad.

El primero es el de generar contenidos y espacios con accesibilidad total, es necesario más que nunca pensar en un aprendizaje universal, en el que los contenidos sean accesibles venciendo la brecha digital y en el que el concepto OpenData cobre especial relevancia.

El segundo es sobre la responsabilidad de seguir en el que la palabra posponer ha de ser descartada de nuestro inmediato horizonte. Asistimos a un momento en el que toda actividad basada en la participación colectiva y la ocupación del espacio público ha sido suspendida. Sin embargo, el mundo de la cultura y del conocimiento está más presente que nunca en nuestras vidas dando paso a un gran movimiento de energía creativa para hacer emerger nuevos formatos de acción y participación, transformando drásticamente los eventos en innovadores espacios de acercamiento social en la distancia.

Este acercamiento constituye la primera piedra de este modelo de accesibilidad universal al que me refiero, las plataformas virtuales, el streaming, los contenidos que están siendo vertidos de manera gratuita en internet harán posible seguir ¨haciendo¨ y seguir “estando”. Este momento ha evidenciado muchas de las fragilidades de nuestro planeta y de nuestra sociedad, pero también ha manifestado muchas de las potencialidades.

La responsabilidad de seguir es de todos, la responsabilidad de no dejar a nadie atrás tiene que dejar de ser un slogan y pasar a hechos reales y demostrables. Se necesita más que nunca ese liderazgo que permita dar continuidad y distribuir recursos es este nuevo escenario que también se presenta en forma de oportunidad para probar nuevos caminos en pro del bien común. Ya sabemos que no debemos seguir definiendo nuestro modelo de vida únicamente en términos de producto interno bruto.

El bienestar humano, la reconciliación con el medio ambiente y la justicia social han de ser el objetivo y es tarea de cada uno de nosotros desde el rol que tenemos en encomienda contribuir a ello con liderazgo.El mundo necesita líderes responsables y árboles ( Paul Polman) en mi opinión lo de los árboles es la tarea más fácil

El Comité Organizador del 7º Congreso de Responsabilidad Social (http://congresors.org) asume con ilusión el reto de seguir . En 10, 11 y 12 de febrero la gran familia internacional del la responsabilidad social acudiremos a nuestra gran cita bienal, lo haremos en un contexto que marcará sin duda el devenir futuro de la concepción de estos nuevos espacios de divulgación del conocimiento. Nos encontraremos con la ilusión renovada sabiendo que ¨no posponer¨ es nuestra manera de contribuir y defender un modelo de conocimiento más democrático, equitativo, universal y accesible que nos va a permitir conectar a personas de todos los continentes. Trabajamos en este momento en herramientas que permitan estar, estando miles de kilómetros, adaptaremos contenidos y usos horarios, buscaremos la manera de acercar este evento a todas las personas  que quieran participar.

El CRS7 no renuncia a esa parte que ahora echamos de menos, la de encontrarnos también en lo presencial, contamos con el mejor escenario el magnifico edificio del S.XVI de la Caja Rural de Zaragoza, el antiguo Casino Mercantil Industrial y Agrícola de Zaragoza, la casa donde nació este congreso hace más de una década.

Asumamos cada uno de nosotros, desde donde sea, la responsabilidad de seguir, abrámonos a esa visión estratégica que permita fórmulas de canalización de ese enorme potencial de conocimiento creativo pero hagámoslo  desde la empatía.

Nita Macía, Directora del Congreso Internacional de Responsabilidad Social.

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Igualdad Retributiva con rango de Ley: a igual trabajo, igual salario 0 22

El Gobierno de España ha aprobado dos reales decretos dirigidos a garantizar la plena igualdad entre mujeres y hombres en el entorno laboral otorgando rango de ley a los reglamentos de Igualdad Retributiva y de Planes de Igualdad. Un intento de poner fin a una de las desigualdades más injustas del mercado laboral.

Esta normativa asegura la corrección de la discriminación salarial en las empresas, una desigualdad que supone una «aberración democrática» ya que vulnera derechos fundamentales de la mitad de la población.

«A partir de hoy, se acabó que un hombre y una mujer en nuestro país, en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes», ha manifestado la Ministra de Trabajo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete.

La brecha de género no se limita al ámbito retributivo, sino que también se refleja en la precariedad de los empleos y las dificultades de conciliación de la vida laboral y personal, y han remarcado la relación directa entre las políticas de igualdad de una empresa y su eficiencia.

«Se acabó que un hombre y una mujer en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes»

Igualdad retributiva entre mujeres y hombres

El Real Decreto de igualdad retributiva facilita la identificación de las discriminaciones salariales a través de un conjunto de instrumentos de transparencia: un registro con información desagregada por sexo, clasificación profesional y tipo de retribución.; una auditoría de la empresa que incluya la evaluación de los puestos de trabajo y un plan para corregir las desigualdades; y un sistema de valoración de puestos de trabajo que respete el principio de igual retribución para puestos de igual valor.

El texto garantiza el derecho a la información sobre la cadena retributiva, que es donde justamente se perciben todas y cada una de las discriminaciones que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestra carrera profesional y de nuestra vida.

Además, prevé la celebración de reuniones semestrales de los Ministerios de Trabajo y Economía Social y de Igualdad con los agentes sociales para analizar la efectividad de la lucha contra la brecha salarial. También se colaborará con los agentes sociales en la elaboración de una guía de buenas prácticas para la negociación colectiva y las empresas, así como de una guía técnica para las auditorías retributivas.

Planes de igualdad en las empresas

En cuanto al Real Decreto sobre los planes de igualdad, la titular de Trabajo y Economía Social ha explicado que la meta es que las empresas dispongan de planes que contengan un diagnóstico negociado con los agentes sociales y abarquen desde el proceso de selección del personal y la permanencia en una empresa hasta la salida del puesto de trabajo.

El texto fija el procedimiento de elaboración de los planes a través de una comisión negociadora, su contenido mínimo -que debe incluir la auditoría retributiva- y su vigencia. Los planes incluirán a todos los trabajadores de la empresa y será obligatorio registrarlos.

Fuente: La Moncloa

World Metropolitan day: las ciudades de los proyectos vitales. 0 74

La ciudad debe entenderse como un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales. eCivis y Eurlocal, organizaron en el marco del World Metropolitan Day de Metropolis un debate titulado “Las ciudades como motor para la transformación en sociedades más sostenibles, resilientes y justas”. Un debate que contó con las aportaciones del consultor en reputación y liderazgo Pau Solanilla, impulsor de la plataforma Sostenibles.Org, y Sonia P. Landázuri, arquitecta en Quiquiricú, consultoría de innovación social.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales, debe ser un espacio cívico, un entorno que favorezca la participación ciudadana, la interacción de lo público con sus vecinos y vecinas, en un contexto local, pero de mirada global.

Un entorno competitivo en el sentido positivo de la palabra, que trabaje por ser sostenible en el sentido amplio de la palabra, esto es, desde un punto de vista social, económico, y de equidad. Y finalmente, debe ser un espacio híbrido, capaz de maridar lo físico con lo digital, entendiendo en todo caso la tecnología como medio para conseguir este territorio activo, solidario, resiliente y por qué no, divertido y atractivo para todas las personas que habitamos en él.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales

Estos importantes retos para las ciudades nos interpelan a pensar qué es lo necesario para redibujar la ciudad conforme a este esquema en un contexto de crisis que impacta de manera especial en el territorio urbano. Una crisis que pone de manifiesto:

La ausencia de conciliación de las personas con el planeta. No podemos vivir de espaldas a la naturaleza. Y hay muchas cosas que podemos hacer desde lo pequeño, desde la ciudad, para revertir esa situación, como, por ejemplo, impulsar el consumo de proximidad.

La ausencia de conciliación de las personas con el espacio urbano. Las ciudades se han revelado como lugares que no facilitan la vida comunitaria, se construyen y desarrollan impulsados más por intereses económicos que por la pretensión de favorecer un entorno apto para el desarrollo de la comunidad.

Y, por último, ha dejado ver la ausencia de conciliación con nuestro entorno más cercano (familia, hogar).

¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?

Hay que plantear en primer lugar una necesaria reconfiguración del espacio público, una transformación urbana, que sea sostenible pero no excluyente. Y como ejemplo tenemos que poner espacios verdes en las ciudades puede ser, por paradójico que parezca, excluyente para ciertos colectivos. Transformar y redibujar sí, pero sin dejar a nadie atrás.

De esta forma, hay que retornar a modelos de urbanismo ecosistémico, reconciliándonos con nuestro entorno próximo, aprendiendo a explotar los recursos y a vivir en la ciudad de una manera sostenible en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.

Necesitamos repensar la gobernanza. La Covid ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer espacios colaborativos, espacios para la cocreación. Porque actuando juntas, las personas somos mejores y podemos hacer más.

Ello se liga también a la recomendación de profundizar en la gestión de la ciudad desde lo local, desde lo municipal, pero sin perder de vista nuestra posición en la globalidad y buscando por tanto el participar en modelos de gobernanza imbricada.

Todo ello contando con la ciudadanía, ligando proyectos cívicos con la actuación administrativa que, a una velocidad decimonónica, ha quedado desnuda ante la ciudadanía de una manera preclara: la transformación de la actuación administrativa y su mastodonte burocrático exige sin más dilación una intervención drástica y eficaz, modelos de tramitación y de gobernanza electrónica que no se pierdan en procedimientos interminables y que conecten, por fin, con la ciudadanía.

La ciudad necesita repensar los horarios, necesita intervenir colaborativamente con proyectos cívicos para reconfigurar la gestión del tiempo, como elemento tractor para otras transformaciones necesarias en el espacio urbano.

Estas cuestiones surgieron en el marco de un interesantísimo debate, muy participativo. Y aunque es cierto con son temas que no son inmediatos sino que requieren tiempo y rodaje, no lo es menos que el hecho de ponerlos sobre la mesa puede ser inspirador para entidades sociales y organizaciones interesadas en estas cuestiones para, poco a poco, ir participando y contribuyendo a la reconfiguración de nuestras urbes.