Fondo de ayuda de la Eurorregión Pirineos Mediterráneo para la crisis del Covid-19 0 88

El fondo tiene un importe total de 700.000€, abierto a proyectos y acciones de los cinco ámbitos sectoriales en los que trabaja la EPM: innovación, medio ambiente y cambio climático, enseñanza superior e investigación, turismo y cultura.

La Eurorregión Pirineos Mediterráneo (EPM) ha abierto hoy la convocatoria para poder optar al Fondo de ayuda económica para dar respuesta a la crisis generada por la pandemia del virus Covid-19. Este Fondo, que dispone de un total de 700.000€, constituye una respuesta específicamente eurorregional a la situación que viven los actores que operan conjuntamente en las Islas Baleares, Cataluña y la Región de Occitania.

El objetivo del fondo es paliar los efectos de la crisis sanitaria y reactivar la economía de los territorios que integran la EPM

Los candidatos que quieran beneficiarse del Fondo deberán mandar una solicitud entre el 8 de junio y el 31 de octubre de 2020. El Fondo de ayuda eurorregional se destina a cinco grandes áreas temáticas, que coinciden con las cinco grandes áreas de actuación de la EPM: la innovación, el medio ambiente y el cambio climático, la enseñanza superior y la investigación, el turismo y la cultura.

Podrán optar al Fondo un gran abanico de actores: entidades territoriales, empresas, universidades, centros de investigación (públicos y privados), asociaciones, fundaciones, emprendedores, etc. El Fondo se articula alrededor de seis objetivos específicos:

1. La innovación y la investigación: la innovación tiene que estar al servicio de una Eurorregión autosuficiente en términos agroalimentarios.

2. Enseñanza superior: las universidades eurorregionales deben permitir la inclusión de todos los estudiantes frente a los retos de la enseñanza a distancia.

3. Turismo: la Eurorregión debe ser una destinación segura, sostenible y resiliente.

4. Medio Ambiente: la economía circular debe ser una prioridad eurorregional. El concepto debe ponerse en relievo frente a la proximidad de las crisis sanitarias.

5. Adaptación frente al cambio climático: se debe promover la adaptación al cambio climático en todos los sectores para conseguir una mejor resiliencia, especialmente frente a las crisis sanitarias.

6. Cultura: es necesario reorientar la producción cultural, especialmente de los jóvenes actores eurorregionales, hacia la digitalización de los contenidos artísticos.

Con la voluntad de contribuir a estos objetivos, el fondo de ayuda se estructurará en dos grandes bloques:

1) Ayudas destinadas a consorcios u otras formas de asociación que presenten proyectos de una duración de 18 meses. Los proyectos que se presenten deberán ayudar a dar una respuesta a los objetivos planteados más arriba.

2) Ayudas destinadas a realizar los estudios prospectivos que respondan a los objetivos planteados por la Eurorregión y que hagan posible que universidades, centros de investigación, empresas y expertos puedan trabajar conjuntamente para dar una respuesta comuna.

Está previsto que, durante los próximos días, se publiquen las clausulas técnicas, que acabarán de determinar las normas y el proceso de selección de las propuestas aspirantes.

El fondo de ayuda eurorregional tendrá una duración de 18 meses y su objetivo final será el desarrollo de una mayor capacidad de resiliencia delante la adversidad actual. Centrará sus esfuerzos a consolidar la cooperación entre los actores eurorregionales para ayudarlos a salir de la situación de crisis. Valoración de los proyectos y propuestas.

Los proyectos y propuestas presentados deben cumplir con los resultados esperados, que se describen en el reglamento del Fondo. Tienen que aportar un valor añadido: deben ser precisos, concretos y también mesurables –tanto cualitativamente como cuantitativamente– mediante indicadores previamente definidos.

Cada comité sectorial de la EPM convocado en jurado seleccionará por unanimidad los beneficiarios del Fondo y la cantidad de la ayuda asignada. La duración de las acciones previstas en los proyectos seleccionados no debe superar los dieciocho meses. Es imprescindible que los beneficiarios del Fondo estén domiciliados en los territorios de la Eurorregión Pirineos Mediterráneo.

Presentación de candidaturas Para solicitar la ayuda, se debe rellenar el formulario que se encuentra en la página web www.euroregio.eu.

Más información: Euroregió Pirineus Mediterrània

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Igualdad Retributiva con rango de Ley: a igual trabajo, igual salario 0 22

El Gobierno de España ha aprobado dos reales decretos dirigidos a garantizar la plena igualdad entre mujeres y hombres en el entorno laboral otorgando rango de ley a los reglamentos de Igualdad Retributiva y de Planes de Igualdad. Un intento de poner fin a una de las desigualdades más injustas del mercado laboral.

Esta normativa asegura la corrección de la discriminación salarial en las empresas, una desigualdad que supone una «aberración democrática» ya que vulnera derechos fundamentales de la mitad de la población.

«A partir de hoy, se acabó que un hombre y una mujer en nuestro país, en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes», ha manifestado la Ministra de Trabajo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete.

La brecha de género no se limita al ámbito retributivo, sino que también se refleja en la precariedad de los empleos y las dificultades de conciliación de la vida laboral y personal, y han remarcado la relación directa entre las políticas de igualdad de una empresa y su eficiencia.

«Se acabó que un hombre y una mujer en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes»

Igualdad retributiva entre mujeres y hombres

El Real Decreto de igualdad retributiva facilita la identificación de las discriminaciones salariales a través de un conjunto de instrumentos de transparencia: un registro con información desagregada por sexo, clasificación profesional y tipo de retribución.; una auditoría de la empresa que incluya la evaluación de los puestos de trabajo y un plan para corregir las desigualdades; y un sistema de valoración de puestos de trabajo que respete el principio de igual retribución para puestos de igual valor.

El texto garantiza el derecho a la información sobre la cadena retributiva, que es donde justamente se perciben todas y cada una de las discriminaciones que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestra carrera profesional y de nuestra vida.

Además, prevé la celebración de reuniones semestrales de los Ministerios de Trabajo y Economía Social y de Igualdad con los agentes sociales para analizar la efectividad de la lucha contra la brecha salarial. También se colaborará con los agentes sociales en la elaboración de una guía de buenas prácticas para la negociación colectiva y las empresas, así como de una guía técnica para las auditorías retributivas.

Planes de igualdad en las empresas

En cuanto al Real Decreto sobre los planes de igualdad, la titular de Trabajo y Economía Social ha explicado que la meta es que las empresas dispongan de planes que contengan un diagnóstico negociado con los agentes sociales y abarquen desde el proceso de selección del personal y la permanencia en una empresa hasta la salida del puesto de trabajo.

El texto fija el procedimiento de elaboración de los planes a través de una comisión negociadora, su contenido mínimo -que debe incluir la auditoría retributiva- y su vigencia. Los planes incluirán a todos los trabajadores de la empresa y será obligatorio registrarlos.

Fuente: La Moncloa

World Metropolitan day: las ciudades de los proyectos vitales. 0 74

La ciudad debe entenderse como un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales. eCivis y Eurlocal, organizaron en el marco del World Metropolitan Day de Metropolis un debate titulado “Las ciudades como motor para la transformación en sociedades más sostenibles, resilientes y justas”. Un debate que contó con las aportaciones del consultor en reputación y liderazgo Pau Solanilla, impulsor de la plataforma Sostenibles.Org, y Sonia P. Landázuri, arquitecta en Quiquiricú, consultoría de innovación social.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales, debe ser un espacio cívico, un entorno que favorezca la participación ciudadana, la interacción de lo público con sus vecinos y vecinas, en un contexto local, pero de mirada global.

Un entorno competitivo en el sentido positivo de la palabra, que trabaje por ser sostenible en el sentido amplio de la palabra, esto es, desde un punto de vista social, económico, y de equidad. Y finalmente, debe ser un espacio híbrido, capaz de maridar lo físico con lo digital, entendiendo en todo caso la tecnología como medio para conseguir este territorio activo, solidario, resiliente y por qué no, divertido y atractivo para todas las personas que habitamos en él.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales

Estos importantes retos para las ciudades nos interpelan a pensar qué es lo necesario para redibujar la ciudad conforme a este esquema en un contexto de crisis que impacta de manera especial en el territorio urbano. Una crisis que pone de manifiesto:

La ausencia de conciliación de las personas con el planeta. No podemos vivir de espaldas a la naturaleza. Y hay muchas cosas que podemos hacer desde lo pequeño, desde la ciudad, para revertir esa situación, como, por ejemplo, impulsar el consumo de proximidad.

La ausencia de conciliación de las personas con el espacio urbano. Las ciudades se han revelado como lugares que no facilitan la vida comunitaria, se construyen y desarrollan impulsados más por intereses económicos que por la pretensión de favorecer un entorno apto para el desarrollo de la comunidad.

Y, por último, ha dejado ver la ausencia de conciliación con nuestro entorno más cercano (familia, hogar).

¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?

Hay que plantear en primer lugar una necesaria reconfiguración del espacio público, una transformación urbana, que sea sostenible pero no excluyente. Y como ejemplo tenemos que poner espacios verdes en las ciudades puede ser, por paradójico que parezca, excluyente para ciertos colectivos. Transformar y redibujar sí, pero sin dejar a nadie atrás.

De esta forma, hay que retornar a modelos de urbanismo ecosistémico, reconciliándonos con nuestro entorno próximo, aprendiendo a explotar los recursos y a vivir en la ciudad de una manera sostenible en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.

Necesitamos repensar la gobernanza. La Covid ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer espacios colaborativos, espacios para la cocreación. Porque actuando juntas, las personas somos mejores y podemos hacer más.

Ello se liga también a la recomendación de profundizar en la gestión de la ciudad desde lo local, desde lo municipal, pero sin perder de vista nuestra posición en la globalidad y buscando por tanto el participar en modelos de gobernanza imbricada.

Todo ello contando con la ciudadanía, ligando proyectos cívicos con la actuación administrativa que, a una velocidad decimonónica, ha quedado desnuda ante la ciudadanía de una manera preclara: la transformación de la actuación administrativa y su mastodonte burocrático exige sin más dilación una intervención drástica y eficaz, modelos de tramitación y de gobernanza electrónica que no se pierdan en procedimientos interminables y que conecten, por fin, con la ciudadanía.

La ciudad necesita repensar los horarios, necesita intervenir colaborativamente con proyectos cívicos para reconfigurar la gestión del tiempo, como elemento tractor para otras transformaciones necesarias en el espacio urbano.

Estas cuestiones surgieron en el marco de un interesantísimo debate, muy participativo. Y aunque es cierto con son temas que no son inmediatos sino que requieren tiempo y rodaje, no lo es menos que el hecho de ponerlos sobre la mesa puede ser inspirador para entidades sociales y organizaciones interesadas en estas cuestiones para, poco a poco, ir participando y contribuyendo a la reconfiguración de nuestras urbes.