Reconfiguración del espacio público de las ciudades: un enfoque responsable con la infancia. 0 150

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La pandemia del coronavirus nos interpela a la reconfiguración del espacio público de nuestros pueblos y ciudades. Nuevas formas y nuevos usos que permitan el desarrollo económico y social. ¿Pero tenemos en cuenta las necesidades de los niños y niñas?. UNICEF ha presentado una serie de propuestas de planificación urbana e iniciativas de rediseño de ciudades con enfoque de infancia.

La crisis del coronavirus ha impactado de forma muy especialmente dura en los niños y las niñas a lo largo y ancho del planeta, condenados a una largo confinanmiento y perturbando su vida y normal desarrollo. Una realidad que va a impactarles de forma notable en los próximos tiempos y que condiciona no sólo su educación, sino su socialización y relación con el entorno.

La crisis sanitaria ha puesto aún más en evidencia las carencias de los núcleos urbanos para responder a las necesidades de sus habitantes, y en particular con la infancia. Una realidad que nos interpela a repensar qué ciudades queremos y cómo reconfigurar el espacio urbano incluyendo las necesidades y los puntos de vista de los niños y niñas. Planificar los espacios urbanos de forma responsable con la infancia debería ser una condición imprescindible para construir las sociedades del presente y del futuro.

UNICEF España, ha publicado una interesante propuesta. «Cuadernos para la acción local: Propuestas para una planificación urbana sostenible y responsable con la infancia,». Un documento con propuestas concretas para rediseñar y planificar los espacios urbanos centrados en la infancia.

En este planificación urbana, UNICEF propone tener en cuenta cuatro enfoques: el de los derechos de infancia, de sostenibilidad y resiliencia, el de equidad urbana y el del derecho a la salud, crucial en momentos de crisis sanitaria. ¿Qué ciudades para la infancia podemos crear aplicando dichos enfoques? Espacios urbanos limpios, seguros, socialmente inclusivos, que fomenten su autonomía y escuchen sus voces; lugares que tengan en cuenta los posibles riesgos a los que se enfrentan los niños y niñas, y que ofrecen un estándar de vida digno, con acceso a educación salud, recreación, cultura, a servicios próximos y asequibles, accesibles para todo tipo de discapacidad, en definitiva, fomentan sus habilidades para su vida hoy y para el futuro.

Una planificación en la que hay que diseñar las ciudades “desde la escala de la casa, la calle, el barrio y así llegar hasta la ciudad, para garantizar que todos los servicios y recursos están accesibles y próximos a una distancia caminando o en bici de los niños y niñas”. El barrio es el referente espacial donde los niños, niñas y adolescentes pueden desarrollar su autonomía.

El cuaderno ofrece igualmenete varias recomendaciones agrupadas en cuatro áreas de intervención: inversión en una planificación urbana sostenible y centrada en la infancia, promoción de la movilidad activa y sostenible, espacios de juego en las calles, plazas y parques, naturaleza y dotación de equipamientos públicos y vivienda. Recoge propuestas de medidas, listadas para cada uno de los temas anteriores para ser usados en cualquiera de las fases de la planificación (diagnóstico, el diseño, el seguimiento o la evaluación), por parte de los responsables políticos de los gobiernos locales. Medidas como caminos seguros a la escuela, fomento de patios escolares verdes, aparcamientos de bicicletas en los centros escolares, entre otras.

Como toda crisis, la pandemia también puede ser una fuente de enseñanzas para acelerar el cambio necesario. Es lo que han pensado los creadores de la iniciativa El Día Después, una plataforma para generar alianzas transformadoras que aborden los desafíos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y promover la conexión de la sociedad, la academia o el mundo científico con aquellos responsables de crear las políticas públicas.

Planificar las nuevas formas de vida de las ciudades, también requiere dar espacio y reconocer el papel de la participación infantil dentro de los Planes Urbanísticos municipales, un área en la que habitualmente no se suele contar con las voces de niños y niñas

Planificar las nuevas formas de vida de las ciudades, también requiere dar espacio y reconocer el papel de la participación infantil dentro de los Planes Urbanísticos municipales, un área en la que habitualmente no se suele contar con las voces de niños y niñas. Hay casos interesantes como Santa Cruz de Tenerife (ciudad cuyo Plan de Infancia se llevó a cabo a través de una metodología participativa), su ayuntamiento puso en marcha, en junio de 2019, el programa La ciudad imaginada para que los niños, niñas y adolescentes participaran en el proceso del Plan de Ordenación Urbanística.

Niños y niñas reflexionaron sobre el espacio en el que viven o de qué forma se mueven por sus ciudades, y expresaron sus preocupaciones, entre las que estaba contar con transporte público accesible, tener una ciudad sin ruido, contaminación ni demasiados coches y tener un carril bici y vías adaptadas a personas con movilidad reducida. También querían espacios de encuentro donde poder relacionarse y jugar. La procedencia de cada niño o niña influía en su visión de una ciudad ideal: por ejemplo, los niños de municipios rurales imaginaban una ciudad con más zonas verdes.

Un cuaderno de propuestas muy interesante que debería estar en la mesa de todos nuestros alcaldes y alcaldesas.

Para conocer el informe completo: Ciudades Amigas, UNICEF España Foto: Educo.org

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Igualdad Retributiva con rango de Ley: a igual trabajo, igual salario 0 22

El Gobierno de España ha aprobado dos reales decretos dirigidos a garantizar la plena igualdad entre mujeres y hombres en el entorno laboral otorgando rango de ley a los reglamentos de Igualdad Retributiva y de Planes de Igualdad. Un intento de poner fin a una de las desigualdades más injustas del mercado laboral.

Esta normativa asegura la corrección de la discriminación salarial en las empresas, una desigualdad que supone una «aberración democrática» ya que vulnera derechos fundamentales de la mitad de la población.

«A partir de hoy, se acabó que un hombre y una mujer en nuestro país, en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes», ha manifestado la Ministra de Trabajo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete.

La brecha de género no se limita al ámbito retributivo, sino que también se refleja en la precariedad de los empleos y las dificultades de conciliación de la vida laboral y personal, y han remarcado la relación directa entre las políticas de igualdad de una empresa y su eficiencia.

«Se acabó que un hombre y una mujer en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes»

Igualdad retributiva entre mujeres y hombres

El Real Decreto de igualdad retributiva facilita la identificación de las discriminaciones salariales a través de un conjunto de instrumentos de transparencia: un registro con información desagregada por sexo, clasificación profesional y tipo de retribución.; una auditoría de la empresa que incluya la evaluación de los puestos de trabajo y un plan para corregir las desigualdades; y un sistema de valoración de puestos de trabajo que respete el principio de igual retribución para puestos de igual valor.

El texto garantiza el derecho a la información sobre la cadena retributiva, que es donde justamente se perciben todas y cada una de las discriminaciones que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestra carrera profesional y de nuestra vida.

Además, prevé la celebración de reuniones semestrales de los Ministerios de Trabajo y Economía Social y de Igualdad con los agentes sociales para analizar la efectividad de la lucha contra la brecha salarial. También se colaborará con los agentes sociales en la elaboración de una guía de buenas prácticas para la negociación colectiva y las empresas, así como de una guía técnica para las auditorías retributivas.

Planes de igualdad en las empresas

En cuanto al Real Decreto sobre los planes de igualdad, la titular de Trabajo y Economía Social ha explicado que la meta es que las empresas dispongan de planes que contengan un diagnóstico negociado con los agentes sociales y abarquen desde el proceso de selección del personal y la permanencia en una empresa hasta la salida del puesto de trabajo.

El texto fija el procedimiento de elaboración de los planes a través de una comisión negociadora, su contenido mínimo -que debe incluir la auditoría retributiva- y su vigencia. Los planes incluirán a todos los trabajadores de la empresa y será obligatorio registrarlos.

Fuente: La Moncloa

World Metropolitan day: las ciudades de los proyectos vitales. 0 73

La ciudad debe entenderse como un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales. eCivis y Eurlocal, organizaron en el marco del World Metropolitan Day de Metropolis un debate titulado “Las ciudades como motor para la transformación en sociedades más sostenibles, resilientes y justas”. Un debate que contó con las aportaciones del consultor en reputación y liderazgo Pau Solanilla, impulsor de la plataforma Sostenibles.Org, y Sonia P. Landázuri, arquitecta en Quiquiricú, consultoría de innovación social.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales, debe ser un espacio cívico, un entorno que favorezca la participación ciudadana, la interacción de lo público con sus vecinos y vecinas, en un contexto local, pero de mirada global.

Un entorno competitivo en el sentido positivo de la palabra, que trabaje por ser sostenible en el sentido amplio de la palabra, esto es, desde un punto de vista social, económico, y de equidad. Y finalmente, debe ser un espacio híbrido, capaz de maridar lo físico con lo digital, entendiendo en todo caso la tecnología como medio para conseguir este territorio activo, solidario, resiliente y por qué no, divertido y atractivo para todas las personas que habitamos en él.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales

Estos importantes retos para las ciudades nos interpelan a pensar qué es lo necesario para redibujar la ciudad conforme a este esquema en un contexto de crisis que impacta de manera especial en el territorio urbano. Una crisis que pone de manifiesto:

La ausencia de conciliación de las personas con el planeta. No podemos vivir de espaldas a la naturaleza. Y hay muchas cosas que podemos hacer desde lo pequeño, desde la ciudad, para revertir esa situación, como, por ejemplo, impulsar el consumo de proximidad.

La ausencia de conciliación de las personas con el espacio urbano. Las ciudades se han revelado como lugares que no facilitan la vida comunitaria, se construyen y desarrollan impulsados más por intereses económicos que por la pretensión de favorecer un entorno apto para el desarrollo de la comunidad.

Y, por último, ha dejado ver la ausencia de conciliación con nuestro entorno más cercano (familia, hogar).

¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?

Hay que plantear en primer lugar una necesaria reconfiguración del espacio público, una transformación urbana, que sea sostenible pero no excluyente. Y como ejemplo tenemos que poner espacios verdes en las ciudades puede ser, por paradójico que parezca, excluyente para ciertos colectivos. Transformar y redibujar sí, pero sin dejar a nadie atrás.

De esta forma, hay que retornar a modelos de urbanismo ecosistémico, reconciliándonos con nuestro entorno próximo, aprendiendo a explotar los recursos y a vivir en la ciudad de una manera sostenible en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.

Necesitamos repensar la gobernanza. La Covid ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer espacios colaborativos, espacios para la cocreación. Porque actuando juntas, las personas somos mejores y podemos hacer más.

Ello se liga también a la recomendación de profundizar en la gestión de la ciudad desde lo local, desde lo municipal, pero sin perder de vista nuestra posición en la globalidad y buscando por tanto el participar en modelos de gobernanza imbricada.

Todo ello contando con la ciudadanía, ligando proyectos cívicos con la actuación administrativa que, a una velocidad decimonónica, ha quedado desnuda ante la ciudadanía de una manera preclara: la transformación de la actuación administrativa y su mastodonte burocrático exige sin más dilación una intervención drástica y eficaz, modelos de tramitación y de gobernanza electrónica que no se pierdan en procedimientos interminables y que conecten, por fin, con la ciudadanía.

La ciudad necesita repensar los horarios, necesita intervenir colaborativamente con proyectos cívicos para reconfigurar la gestión del tiempo, como elemento tractor para otras transformaciones necesarias en el espacio urbano.

Estas cuestiones surgieron en el marco de un interesantísimo debate, muy participativo. Y aunque es cierto con son temas que no son inmediatos sino que requieren tiempo y rodaje, no lo es menos que el hecho de ponerlos sobre la mesa puede ser inspirador para entidades sociales y organizaciones interesadas en estas cuestiones para, poco a poco, ir participando y contribuyendo a la reconfiguración de nuestras urbes.