España Digital 2025: 50 medidas en diez ejes estratégicos 0 105

España Digital 2025 contempla la puesta en marcha durante 2020-2022 de un conjunto de reformas estructurales que movilizarían un importante volumen de inversión pública y privada, en el entorno de los 70.000 millones de euros.

España Digital 2025 pretende impulsar el proceso de transformación digital del país, de forma alineada con la estrategia digital de la Unión Europea mediante la colaboración público-privada y con la participación de todos los agentes económicos y sociales del país. Contempla la puesta en marcha durante 2020-2022 de un conjunto de reformas estructurales que movilizarían un importante volumen de inversión pública y privada, en el entorno de los 70.000 millones de euros.

La inversión pública en el periodo 2020-2022 se situaría en torno a los 20.000 millones de euros, de los cuales 15.000 millones de euros, aproximadamente, corresponderían a los diferentes programas y nuevos instrumentos comunitarios de financiación del Plan de Recuperación Next Generation EU, que establece que la digitalización tiene que ser uno de los ejes principales para movilizar estos recursos. A ello se sumaría la inversión prevista por el sector privado, de unos 50.000 millones de euros, en un escenario moderado de despliegue de las medidas.

España Digital 2025 centrará sus objetivos en el impulso a la transformación digital del país como una de las palancas fundamentales para relanzar el crecimiento económico, la reducción de la desigualdad, el aumento de la productividad y el aprovechamiento de todas las oportunidades que brindan las nuevas tecnologías, con respeto a los valores constitucionales y europeos, y la protección de los derechos individuales y colectivos.

Ejes estratégicos

Esta agenda consta de cerca de 50 medidas que se articulan en torno a diez ejes estratégicos:

1-Conectividad digital. Garantizar una conectividad digital adecuada para toda la población, promoviendo la desaparición de la brecha digital entre zonas rurales y urbanas, con el objetivo de que el 100% de la población tenga cobertura de 100 Mbps en 2025

2- Despliegue de la tecnología 5G en Europa e incentivar su contribución al aumento de la productividad económica, al progreso social y a la vertebración territorial. Se fija como objetivo que en 2025 el 100% del espectro radioeléctrico esté preparado para el 5G

3- Reforzar las competencias digitales de los trabajadores y del conjunto de la ciudadanía. Se pondrá especial énfasis en las necesidades del mercado laboral y en cerrar la brecha digital en la educación. El objetivo es que en 2025 el 80% de las personas tengan competencias digitales básicas y que la mitad de ellas sean mujeres.

4- Reforzar la capacidad española en ciberseguridad. Se busca disponer de 20.000 especialistas en ciberseguridad, Inteligencia Artificial y datos en 2025 gracias, entre otros aspectos, al polo de actividad empresarial que supone el entorno del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).

5- Impulsar la digitalización de las Administraciones Públicas, particularmente en ámbitos clave como el Empleo, la Justicia, o las Políticas Sociales mediante la actualización de las infraestructuras tecnológicas. En 2025, el 50% de los servicios públicos estarán disponibles a través de app móvil y se simplificará y personalizará la relación de la ciudadanía y las empresas con las Administraciones.

6- Acelerar la digitalización de las empresas, con especial atención a las micropymes y a las start-ups. Se fija como meta que al menos el 25% del volumen de negocio de las pymes provenga en 2025 del comercio electrónico.

7- Acelerar la digitalización del modelo productivo mediante proyectos tractores de transformación digital en sectores económicos estratégicos como el Agroalimentario, Movilidad, Salud, Turismo, Comercio o Energía, entre otros. Estos proyectos tienen como meta una reducción del 10% de las emisiones de CO2 por efecto de la digitalización de la economía en 2025.

8- Mejorar el atractivo de España como plataforma audiovisual europea para generar negocio y puestos de trabajo, con una meta de incremento del 30% de la producción audiovisual en nuestro país para el año 2025.

9- Transitar hacia una economía del dato, garantizando la seguridad y privacidad y aprovechando las oportunidades que ofrece la Inteligencia Artificial con el objetivo de que, al menos, el 25% de empresas usen Inteligencia Artificial y Big Data dentro de cinco años.

10- Garantizar los derechos en el nuevo entorno digital, y en particular, los derechos laborales, de los consumidores, de los ciudadanos y de las empresas. En este ámbito se fija como objetivo la elaboración de una carta de derechos digitales.

Además, España Digital 2025 quiere contribuir a cerrar las diferentes brechas digitales que se han ensanchado en los últimos años, ya sea por motivos socioeconómicos, de género, generacionales, territoriales, o medioambientales, y que se han puesto de manifiesto durante la pandemia. Una misión que se encuentra alineada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030 de Naciones Unidas.

Consejo consultivo y seguimiento

El Gobierno creará el Consejo Consultivo para la Transformación Digital, que tendrá carácter público-privado y facilitará el diálogo y participación de los distintos agentes económicos y sociales para la transformación digital del país.

El Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (ONTSI) contribuirá proporcionando información pública en materia de transformación digital y apoyando la elaboración de informes para la evaluación y actualización de las actuaciones desarrolladas en el marco de esta agenda.

Fuente: Miteco

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Igualdad Retributiva con rango de Ley: a igual trabajo, igual salario 0 22

El Gobierno de España ha aprobado dos reales decretos dirigidos a garantizar la plena igualdad entre mujeres y hombres en el entorno laboral otorgando rango de ley a los reglamentos de Igualdad Retributiva y de Planes de Igualdad. Un intento de poner fin a una de las desigualdades más injustas del mercado laboral.

Esta normativa asegura la corrección de la discriminación salarial en las empresas, una desigualdad que supone una «aberración democrática» ya que vulnera derechos fundamentales de la mitad de la población.

«A partir de hoy, se acabó que un hombre y una mujer en nuestro país, en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes», ha manifestado la Ministra de Trabajo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete.

La brecha de género no se limita al ámbito retributivo, sino que también se refleja en la precariedad de los empleos y las dificultades de conciliación de la vida laboral y personal, y han remarcado la relación directa entre las políticas de igualdad de una empresa y su eficiencia.

«Se acabó que un hombre y una mujer en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes»

Igualdad retributiva entre mujeres y hombres

El Real Decreto de igualdad retributiva facilita la identificación de las discriminaciones salariales a través de un conjunto de instrumentos de transparencia: un registro con información desagregada por sexo, clasificación profesional y tipo de retribución.; una auditoría de la empresa que incluya la evaluación de los puestos de trabajo y un plan para corregir las desigualdades; y un sistema de valoración de puestos de trabajo que respete el principio de igual retribución para puestos de igual valor.

El texto garantiza el derecho a la información sobre la cadena retributiva, que es donde justamente se perciben todas y cada una de las discriminaciones que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestra carrera profesional y de nuestra vida.

Además, prevé la celebración de reuniones semestrales de los Ministerios de Trabajo y Economía Social y de Igualdad con los agentes sociales para analizar la efectividad de la lucha contra la brecha salarial. También se colaborará con los agentes sociales en la elaboración de una guía de buenas prácticas para la negociación colectiva y las empresas, así como de una guía técnica para las auditorías retributivas.

Planes de igualdad en las empresas

En cuanto al Real Decreto sobre los planes de igualdad, la titular de Trabajo y Economía Social ha explicado que la meta es que las empresas dispongan de planes que contengan un diagnóstico negociado con los agentes sociales y abarquen desde el proceso de selección del personal y la permanencia en una empresa hasta la salida del puesto de trabajo.

El texto fija el procedimiento de elaboración de los planes a través de una comisión negociadora, su contenido mínimo -que debe incluir la auditoría retributiva- y su vigencia. Los planes incluirán a todos los trabajadores de la empresa y será obligatorio registrarlos.

Fuente: La Moncloa

World Metropolitan day: las ciudades de los proyectos vitales. 0 74

La ciudad debe entenderse como un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales. eCivis y Eurlocal, organizaron en el marco del World Metropolitan Day de Metropolis un debate titulado “Las ciudades como motor para la transformación en sociedades más sostenibles, resilientes y justas”. Un debate que contó con las aportaciones del consultor en reputación y liderazgo Pau Solanilla, impulsor de la plataforma Sostenibles.Org, y Sonia P. Landázuri, arquitecta en Quiquiricú, consultoría de innovación social.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales, debe ser un espacio cívico, un entorno que favorezca la participación ciudadana, la interacción de lo público con sus vecinos y vecinas, en un contexto local, pero de mirada global.

Un entorno competitivo en el sentido positivo de la palabra, que trabaje por ser sostenible en el sentido amplio de la palabra, esto es, desde un punto de vista social, económico, y de equidad. Y finalmente, debe ser un espacio híbrido, capaz de maridar lo físico con lo digital, entendiendo en todo caso la tecnología como medio para conseguir este territorio activo, solidario, resiliente y por qué no, divertido y atractivo para todas las personas que habitamos en él.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales

Estos importantes retos para las ciudades nos interpelan a pensar qué es lo necesario para redibujar la ciudad conforme a este esquema en un contexto de crisis que impacta de manera especial en el territorio urbano. Una crisis que pone de manifiesto:

La ausencia de conciliación de las personas con el planeta. No podemos vivir de espaldas a la naturaleza. Y hay muchas cosas que podemos hacer desde lo pequeño, desde la ciudad, para revertir esa situación, como, por ejemplo, impulsar el consumo de proximidad.

La ausencia de conciliación de las personas con el espacio urbano. Las ciudades se han revelado como lugares que no facilitan la vida comunitaria, se construyen y desarrollan impulsados más por intereses económicos que por la pretensión de favorecer un entorno apto para el desarrollo de la comunidad.

Y, por último, ha dejado ver la ausencia de conciliación con nuestro entorno más cercano (familia, hogar).

¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?

Hay que plantear en primer lugar una necesaria reconfiguración del espacio público, una transformación urbana, que sea sostenible pero no excluyente. Y como ejemplo tenemos que poner espacios verdes en las ciudades puede ser, por paradójico que parezca, excluyente para ciertos colectivos. Transformar y redibujar sí, pero sin dejar a nadie atrás.

De esta forma, hay que retornar a modelos de urbanismo ecosistémico, reconciliándonos con nuestro entorno próximo, aprendiendo a explotar los recursos y a vivir en la ciudad de una manera sostenible en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.

Necesitamos repensar la gobernanza. La Covid ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer espacios colaborativos, espacios para la cocreación. Porque actuando juntas, las personas somos mejores y podemos hacer más.

Ello se liga también a la recomendación de profundizar en la gestión de la ciudad desde lo local, desde lo municipal, pero sin perder de vista nuestra posición en la globalidad y buscando por tanto el participar en modelos de gobernanza imbricada.

Todo ello contando con la ciudadanía, ligando proyectos cívicos con la actuación administrativa que, a una velocidad decimonónica, ha quedado desnuda ante la ciudadanía de una manera preclara: la transformación de la actuación administrativa y su mastodonte burocrático exige sin más dilación una intervención drástica y eficaz, modelos de tramitación y de gobernanza electrónica que no se pierdan en procedimientos interminables y que conecten, por fin, con la ciudadanía.

La ciudad necesita repensar los horarios, necesita intervenir colaborativamente con proyectos cívicos para reconfigurar la gestión del tiempo, como elemento tractor para otras transformaciones necesarias en el espacio urbano.

Estas cuestiones surgieron en el marco de un interesantísimo debate, muy participativo. Y aunque es cierto con son temas que no son inmediatos sino que requieren tiempo y rodaje, no lo es menos que el hecho de ponerlos sobre la mesa puede ser inspirador para entidades sociales y organizaciones interesadas en estas cuestiones para, poco a poco, ir participando y contribuyendo a la reconfiguración de nuestras urbes.