Espacios verdes y equidad: una herramienta (subestimada) para crear ciudades más equitativas 0 112

Un paseo por un parque puede parecer una cosa poco relevante, pero los espacios verdes pueden jugar un papel muy importante en la construcción de ciudades equitativas. Pueden crear barreras para la igualdad de acceso cuando no están diseñados con un objetivo explícito de satisfacer las necesidades de grupos desfavorecidos como mujeres, personas con discapacidad, ancianos, niños y otros grupos marginados. 

La correlación entre la cobertura arbórea urbana y los ingresos está bien documentada en ciudades de todo el mundo. Esto, a menudo, es el subproducto de la desigualdad histórica: las decisiones de infraestructura tomadas hace décadas. Normalmente las áreas más verdes y arboladas suelen beneficiar a los vecindarios ricos y es un factor de desigualdad.

Los bosques urbanos brindan una variedad de beneficios a las personas, lo que significa que su presencia o ausencia puede contribuir a resultados desiguales en salud, riqueza y bienestar general. Las ciudades pueden abordar de manera proactiva la desigualdad al planificar espacios verdes para hacer que los entornos sean más equitativos y mejorar la vida de los residentes.

Planificación forestal urbana y desigualdades existentes

La equidad social tiene como objetivo lograr resultados justos para todos. Esto solo puede suceder si se reconoce que las personas y los grupos sociales enfrentan desafíos que requieren diferentes niveles de apoyo en función de sus necesidades específicas. Ampliar y proteger los espacios verdes es una forma de contribuir a la equidad social y reforzar la falta de acceso de las comunidades marginadas a los beneficios que brindan los parques urbanos.

Los espacios verdes urbanos, si no están bien diseñados, pueden crear barreras para la igualdad de acceso cuando no cuentan con un objetivo explícito de satisfacer las necesidades de grupos desfavorecidos. El tipo, la densidad y el mantenimiento de la vegetación afectan la seguridad de los usuarios del parque, que varía según el género, la edad, la raza y el nivel socioeconómico.

En Delhi, Sydney y Madrid, una actividad de mapeo realizada por Plan International en 2018 reveló que las mujeres encontraron que los parques urbanos representan el 20% de todos los espacios públicos inseguros con respecto a la agresión física y sexual.

Sin la previsión y la regulación adecuadas, el impacto de los espacios verdes en ciertos barrios, puede hacer subir los precios de la vivienda y expulsar a los residentes de bajos ingresos. 

Los vecindarios históricamente desatendidos y de bajos ingresos también enfrentan el riesgo de aburguesamiento ecológico . En este proceso, las nuevas comodidades ambientales alimentan la exclusión socioeconómica y la alienación cultural al transformar el vecindario sin abordar las necesidades y preferencias de los residentes actuales. Sin la previsión y la regulación adecuadas, el impacto de los espacios verdes en ciertos barrios, puede hacer subir los precios de la vivienda y expulsar a los residentes de bajos ingresos. Por ejemplo, la revitalización ambiental en muchos vecindarios de Brooklyn y High Line en Manhattan ha desplazado a residentes de bajos y medianos ingresos.

Cuando los espacios verdes urbanos están distribuidos de manera desigual, también lo están los beneficios que brindan.

Construyendo ciudades más verdes e inclusivas

Los espacios verdes urbanos pueden ser una herramienta valiosa para contribuir a la equidad, incluidos los beneficios económicos y de salud , la seguridad mejorada y la resiliencia ante desastres. Para lograrlo, los proyectos de espacios verdes urbanos deben ser justos y contar con la participación de las comunidades en su diseño y aceptación.

Los espacios verdes pueden ayudar a que los vecindarios de bajos ingresos sean menos vulnerables a los riesgos climáticos y para la salud al reducir las temperaturas locales, mejorar la calidad del aire y mitigar las inundaciones . Por ejemplo, en Buenos Aires , la restauración ambiental y el reverdecimiento del lago Soldati es parte de una estrategia multifacética para reducir el riesgo de inundaciones en las áreas de bajos ingresos de la ciudad.

Los espacios verdes también pueden brindar beneficios adicionales que pueden ser particularmente importantes en vecindarios desfavorecidos como proporcionar áreas para el ocio y la vida comunitaria, crear calles más seguras y habitables y reducir los costos de energía del edificio asociados con el enfriamiento.

Dos publicaciones del WRI brindan más evidencia sobre los desafíos y las buenas prácticas: la Guía de aprendizaje sobre equidad social de Cities4Forests, recientemente publicada, que presenta estudios de casos y recursos sobre consideraciones de equidad social relevantes para los bosques urbanos y los programas de infraestructura verde.

Para saber más: World Resources Institute

Previous ArticleNext Article
SOSTENIBLES.ORG es un Think Net formado por un grupo de profesionales con un propósito compartido: trabajar por un nuevo liderazgo colectivo y colaborativo que contribuya a una nueva mirada del presente y del futuro con la sostenibilidad como vector de desarrollo y competitividad económica y social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Igualdad Retributiva con rango de Ley: a igual trabajo, igual salario 0 22

El Gobierno de España ha aprobado dos reales decretos dirigidos a garantizar la plena igualdad entre mujeres y hombres en el entorno laboral otorgando rango de ley a los reglamentos de Igualdad Retributiva y de Planes de Igualdad. Un intento de poner fin a una de las desigualdades más injustas del mercado laboral.

Esta normativa asegura la corrección de la discriminación salarial en las empresas, una desigualdad que supone una «aberración democrática» ya que vulnera derechos fundamentales de la mitad de la población.

«A partir de hoy, se acabó que un hombre y una mujer en nuestro país, en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes», ha manifestado la Ministra de Trabajo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete.

La brecha de género no se limita al ámbito retributivo, sino que también se refleja en la precariedad de los empleos y las dificultades de conciliación de la vida laboral y personal, y han remarcado la relación directa entre las políticas de igualdad de una empresa y su eficiencia.

«Se acabó que un hombre y una mujer en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes»

Igualdad retributiva entre mujeres y hombres

El Real Decreto de igualdad retributiva facilita la identificación de las discriminaciones salariales a través de un conjunto de instrumentos de transparencia: un registro con información desagregada por sexo, clasificación profesional y tipo de retribución.; una auditoría de la empresa que incluya la evaluación de los puestos de trabajo y un plan para corregir las desigualdades; y un sistema de valoración de puestos de trabajo que respete el principio de igual retribución para puestos de igual valor.

El texto garantiza el derecho a la información sobre la cadena retributiva, que es donde justamente se perciben todas y cada una de las discriminaciones que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestra carrera profesional y de nuestra vida.

Además, prevé la celebración de reuniones semestrales de los Ministerios de Trabajo y Economía Social y de Igualdad con los agentes sociales para analizar la efectividad de la lucha contra la brecha salarial. También se colaborará con los agentes sociales en la elaboración de una guía de buenas prácticas para la negociación colectiva y las empresas, así como de una guía técnica para las auditorías retributivas.

Planes de igualdad en las empresas

En cuanto al Real Decreto sobre los planes de igualdad, la titular de Trabajo y Economía Social ha explicado que la meta es que las empresas dispongan de planes que contengan un diagnóstico negociado con los agentes sociales y abarquen desde el proceso de selección del personal y la permanencia en una empresa hasta la salida del puesto de trabajo.

El texto fija el procedimiento de elaboración de los planes a través de una comisión negociadora, su contenido mínimo -que debe incluir la auditoría retributiva- y su vigencia. Los planes incluirán a todos los trabajadores de la empresa y será obligatorio registrarlos.

Fuente: La Moncloa

World Metropolitan day: las ciudades de los proyectos vitales. 0 74

La ciudad debe entenderse como un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales. eCivis y Eurlocal, organizaron en el marco del World Metropolitan Day de Metropolis un debate titulado “Las ciudades como motor para la transformación en sociedades más sostenibles, resilientes y justas”. Un debate que contó con las aportaciones del consultor en reputación y liderazgo Pau Solanilla, impulsor de la plataforma Sostenibles.Org, y Sonia P. Landázuri, arquitecta en Quiquiricú, consultoría de innovación social.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales, debe ser un espacio cívico, un entorno que favorezca la participación ciudadana, la interacción de lo público con sus vecinos y vecinas, en un contexto local, pero de mirada global.

Un entorno competitivo en el sentido positivo de la palabra, que trabaje por ser sostenible en el sentido amplio de la palabra, esto es, desde un punto de vista social, económico, y de equidad. Y finalmente, debe ser un espacio híbrido, capaz de maridar lo físico con lo digital, entendiendo en todo caso la tecnología como medio para conseguir este territorio activo, solidario, resiliente y por qué no, divertido y atractivo para todas las personas que habitamos en él.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales

Estos importantes retos para las ciudades nos interpelan a pensar qué es lo necesario para redibujar la ciudad conforme a este esquema en un contexto de crisis que impacta de manera especial en el territorio urbano. Una crisis que pone de manifiesto:

La ausencia de conciliación de las personas con el planeta. No podemos vivir de espaldas a la naturaleza. Y hay muchas cosas que podemos hacer desde lo pequeño, desde la ciudad, para revertir esa situación, como, por ejemplo, impulsar el consumo de proximidad.

La ausencia de conciliación de las personas con el espacio urbano. Las ciudades se han revelado como lugares que no facilitan la vida comunitaria, se construyen y desarrollan impulsados más por intereses económicos que por la pretensión de favorecer un entorno apto para el desarrollo de la comunidad.

Y, por último, ha dejado ver la ausencia de conciliación con nuestro entorno más cercano (familia, hogar).

¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?

Hay que plantear en primer lugar una necesaria reconfiguración del espacio público, una transformación urbana, que sea sostenible pero no excluyente. Y como ejemplo tenemos que poner espacios verdes en las ciudades puede ser, por paradójico que parezca, excluyente para ciertos colectivos. Transformar y redibujar sí, pero sin dejar a nadie atrás.

De esta forma, hay que retornar a modelos de urbanismo ecosistémico, reconciliándonos con nuestro entorno próximo, aprendiendo a explotar los recursos y a vivir en la ciudad de una manera sostenible en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.

Necesitamos repensar la gobernanza. La Covid ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer espacios colaborativos, espacios para la cocreación. Porque actuando juntas, las personas somos mejores y podemos hacer más.

Ello se liga también a la recomendación de profundizar en la gestión de la ciudad desde lo local, desde lo municipal, pero sin perder de vista nuestra posición en la globalidad y buscando por tanto el participar en modelos de gobernanza imbricada.

Todo ello contando con la ciudadanía, ligando proyectos cívicos con la actuación administrativa que, a una velocidad decimonónica, ha quedado desnuda ante la ciudadanía de una manera preclara: la transformación de la actuación administrativa y su mastodonte burocrático exige sin más dilación una intervención drástica y eficaz, modelos de tramitación y de gobernanza electrónica que no se pierdan en procedimientos interminables y que conecten, por fin, con la ciudadanía.

La ciudad necesita repensar los horarios, necesita intervenir colaborativamente con proyectos cívicos para reconfigurar la gestión del tiempo, como elemento tractor para otras transformaciones necesarias en el espacio urbano.

Estas cuestiones surgieron en el marco de un interesantísimo debate, muy participativo. Y aunque es cierto con son temas que no son inmediatos sino que requieren tiempo y rodaje, no lo es menos que el hecho de ponerlos sobre la mesa puede ser inspirador para entidades sociales y organizaciones interesadas en estas cuestiones para, poco a poco, ir participando y contribuyendo a la reconfiguración de nuestras urbes.