Barcelona: convertir las escuelas en refugios climáticos 0 48

Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona ha apostado por convertir once escuelas que actualmente son vulnerables en refugios climáticos. Con fondos de la Urban Innovation Action (UIA), programa de la Comisión Europea para  “Adaptar escuelas al cambio climático a través del verde, el azul y el gris”.

El Consorcio de Educación de Barcelona hizo una convocatoria extraordinaria a todas las escuelas públicas de primaria de la ciudad. Se presentaron 45 escuelas, de las que se seleccionaron 10, una por cada distrito. Para la selección de las escuelas se tuvieron en cuenta criterios climáticos (grado de exposición al calor, cobertura de verde), la intensidad de uso de las instalaciones, el estado de la edificación, los consumos energéticos y el estado de los patios. A parte de las diez escuelas iniciales también se actuará en la escuela Vila Olímpica, que forma parte del proyecto desdel inicio.

El objetivo es convertir once escuelas que actualmente son vulnerables al calor en refugios climáticos abiertos a toda la ciudadanía implementando soluciones tradicionales contra el calor en los edificios y transformando los patios con vegetación, espacios de sombra y puntos de agua.

El cambio climático es una realidad, y afecta a la salud y la calidad de vida de las personas. Barcelona tiene el desafío de prepararse para hacer frente a las altas temperaturas que, según las proyecciones climáticas, afectarán a la ciudad como consecuencia de los efectos del cambio climático.

El Ayuntamiento de Barcelona ha recibido la financiación del Urban Innovation Action (UIA), un programa de la Comisión Europea para el proyecto “Adaptar escuelas al cambio climático a través del verde, el azul y el gris”, que plantea intervenciones en once escuelas con un paquete de medidas azules (incorporación de puntos de agua), verdes (espacios de sombra y vegetación) y grises (actuaciones en los edificios para mejorar su aislamiento).

Tanto el alumnado de las escuelas como la ciudadanía podrán disfrutar de estas mejoras, ya que los patios permanecerán abiertos durante el verano. El proyecto también tendrá una vertiente pedagógica, dado que los niños y niñas participarán en el diseño de soluciones climáticas y en la evaluación de las acciones. Paralelamente, varios centros de investigación evaluarán científicamente los resultados de las intervenciones en términos de salud y confort climático.

La UIA es una iniciativa que tiene como objetivo encontrar y probar nuevas soluciones para retos del desarrollo urbano sostenible que resulten relevantes para el conjunto de los miembros de la Unión Europea. El proyecto de Barcelona ha recibido una subvención FEDER de cuatro millones de euros (más un millón de euros de aportación municipal) y el compromiso es llevarlo a cabo durante el periodo del 2019 al 2022.

Ejes de trabajo

PARTICIPACIÓN: el alumnado, la comunidad educativa y las distintas instituciones y expertos que participan en el proyecto consensuarán el diseño de los espacios y definirán las necesidades específicas.

PROYECTO EDUCATIVO: la definición y el seguimiento de estas medidas estarán incluidos en el proyecto educativo del centro, que trabajará principalmente la información y la formación sobre el cambio climático.

APERTURA DE ESPACIOS PARA LA CIUDADANÍA: el objetivo es que estos espacios no sirvan solo para el alumnado de la escuela, sino también para toda la ciudadanía del entorno, que podrá acceder a los patios en periodo no lectivo.

SALUD Y EVALUACIÓN: todos los cambios serán monitorizados desde la perspectiva de la salud y el bienestar, de manera que se pueda evaluar el impacto logrado en parámetros ambientales, de salud, bienestar, etcétera.

REPLICABILIDAD: se busca que, a través de estas actuaciones, la ciudadanía y la comunidad escolar conozcan la necesidad de impulsar medidas para adaptar la ciudad al cambio climático, y que estas medidas sean replicables en otros edificios, sobre todo escuelas.

En este proyecto participan el Ayuntamiento de Barcelona, el Consorcio de Educación de Barcelona, Barcelona Cicle de l’Aigua, SA (BCASA), la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), ICTA-UAB, el Instituto de Salud Global de Barcelona y la Escuela Vila Olímpica.

Adaptación y Plan Clima

El Plan Clima de Barcelona es un plan transversal que recoge 242 acciones hasta el 2030. Un plan estratégico con propuestas para mitigar los efectos del cambio climático y también de adaptación, de justicia climática y de fomento de la participación ciudadana.

Entre otras, recoge acciones para aumentar la adaptación y la resiliencia de la ciudad ante los efectos del cambio climático que ya percibimos. Concretamente, la línea de acción 1, “Las personas primero”, relativa al bienestar de la ciudadanía, en el punto sobre prevenir el calor prevé mejorar las condiciones de confort térmico en edificaciones y espacios públicos de la ciudad y crear una red de espacios de refugio climático ante altas temperaturas para garantizar la salud y tener un cuidado especial de los colectivos más vulnerables.

Fuente: Ajuntament de Barcelona

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Igualdad Retributiva con rango de Ley: a igual trabajo, igual salario 0 22

El Gobierno de España ha aprobado dos reales decretos dirigidos a garantizar la plena igualdad entre mujeres y hombres en el entorno laboral otorgando rango de ley a los reglamentos de Igualdad Retributiva y de Planes de Igualdad. Un intento de poner fin a una de las desigualdades más injustas del mercado laboral.

Esta normativa asegura la corrección de la discriminación salarial en las empresas, una desigualdad que supone una «aberración democrática» ya que vulnera derechos fundamentales de la mitad de la población.

«A partir de hoy, se acabó que un hombre y una mujer en nuestro país, en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes», ha manifestado la Ministra de Trabajo en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete.

La brecha de género no se limita al ámbito retributivo, sino que también se refleja en la precariedad de los empleos y las dificultades de conciliación de la vida laboral y personal, y han remarcado la relación directa entre las políticas de igualdad de una empresa y su eficiencia.

«Se acabó que un hombre y una mujer en nuestras empresas, puedan percibir retribuciones diferentes»

Igualdad retributiva entre mujeres y hombres

El Real Decreto de igualdad retributiva facilita la identificación de las discriminaciones salariales a través de un conjunto de instrumentos de transparencia: un registro con información desagregada por sexo, clasificación profesional y tipo de retribución.; una auditoría de la empresa que incluya la evaluación de los puestos de trabajo y un plan para corregir las desigualdades; y un sistema de valoración de puestos de trabajo que respete el principio de igual retribución para puestos de igual valor.

El texto garantiza el derecho a la información sobre la cadena retributiva, que es donde justamente se perciben todas y cada una de las discriminaciones que sufrimos las mujeres a lo largo de nuestra carrera profesional y de nuestra vida.

Además, prevé la celebración de reuniones semestrales de los Ministerios de Trabajo y Economía Social y de Igualdad con los agentes sociales para analizar la efectividad de la lucha contra la brecha salarial. También se colaborará con los agentes sociales en la elaboración de una guía de buenas prácticas para la negociación colectiva y las empresas, así como de una guía técnica para las auditorías retributivas.

Planes de igualdad en las empresas

En cuanto al Real Decreto sobre los planes de igualdad, la titular de Trabajo y Economía Social ha explicado que la meta es que las empresas dispongan de planes que contengan un diagnóstico negociado con los agentes sociales y abarquen desde el proceso de selección del personal y la permanencia en una empresa hasta la salida del puesto de trabajo.

El texto fija el procedimiento de elaboración de los planes a través de una comisión negociadora, su contenido mínimo -que debe incluir la auditoría retributiva- y su vigencia. Los planes incluirán a todos los trabajadores de la empresa y será obligatorio registrarlos.

Fuente: La Moncloa

World Metropolitan day: las ciudades de los proyectos vitales. 0 74

La ciudad debe entenderse como un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales. eCivis y Eurlocal, organizaron en el marco del World Metropolitan Day de Metropolis un debate titulado “Las ciudades como motor para la transformación en sociedades más sostenibles, resilientes y justas”. Un debate que contó con las aportaciones del consultor en reputación y liderazgo Pau Solanilla, impulsor de la plataforma Sostenibles.Org, y Sonia P. Landázuri, arquitecta en Quiquiricú, consultoría de innovación social.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales, debe ser un espacio cívico, un entorno que favorezca la participación ciudadana, la interacción de lo público con sus vecinos y vecinas, en un contexto local, pero de mirada global.

Un entorno competitivo en el sentido positivo de la palabra, que trabaje por ser sostenible en el sentido amplio de la palabra, esto es, desde un punto de vista social, económico, y de equidad. Y finalmente, debe ser un espacio híbrido, capaz de maridar lo físico con lo digital, entendiendo en todo caso la tecnología como medio para conseguir este territorio activo, solidario, resiliente y por qué no, divertido y atractivo para todas las personas que habitamos en él.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales

Estos importantes retos para las ciudades nos interpelan a pensar qué es lo necesario para redibujar la ciudad conforme a este esquema en un contexto de crisis que impacta de manera especial en el territorio urbano. Una crisis que pone de manifiesto:

La ausencia de conciliación de las personas con el planeta. No podemos vivir de espaldas a la naturaleza. Y hay muchas cosas que podemos hacer desde lo pequeño, desde la ciudad, para revertir esa situación, como, por ejemplo, impulsar el consumo de proximidad.

La ausencia de conciliación de las personas con el espacio urbano. Las ciudades se han revelado como lugares que no facilitan la vida comunitaria, se construyen y desarrollan impulsados más por intereses económicos que por la pretensión de favorecer un entorno apto para el desarrollo de la comunidad.

Y, por último, ha dejado ver la ausencia de conciliación con nuestro entorno más cercano (familia, hogar).

¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?

Hay que plantear en primer lugar una necesaria reconfiguración del espacio público, una transformación urbana, que sea sostenible pero no excluyente. Y como ejemplo tenemos que poner espacios verdes en las ciudades puede ser, por paradójico que parezca, excluyente para ciertos colectivos. Transformar y redibujar sí, pero sin dejar a nadie atrás.

De esta forma, hay que retornar a modelos de urbanismo ecosistémico, reconciliándonos con nuestro entorno próximo, aprendiendo a explotar los recursos y a vivir en la ciudad de una manera sostenible en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.

Necesitamos repensar la gobernanza. La Covid ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer espacios colaborativos, espacios para la cocreación. Porque actuando juntas, las personas somos mejores y podemos hacer más.

Ello se liga también a la recomendación de profundizar en la gestión de la ciudad desde lo local, desde lo municipal, pero sin perder de vista nuestra posición en la globalidad y buscando por tanto el participar en modelos de gobernanza imbricada.

Todo ello contando con la ciudadanía, ligando proyectos cívicos con la actuación administrativa que, a una velocidad decimonónica, ha quedado desnuda ante la ciudadanía de una manera preclara: la transformación de la actuación administrativa y su mastodonte burocrático exige sin más dilación una intervención drástica y eficaz, modelos de tramitación y de gobernanza electrónica que no se pierdan en procedimientos interminables y que conecten, por fin, con la ciudadanía.

La ciudad necesita repensar los horarios, necesita intervenir colaborativamente con proyectos cívicos para reconfigurar la gestión del tiempo, como elemento tractor para otras transformaciones necesarias en el espacio urbano.

Estas cuestiones surgieron en el marco de un interesantísimo debate, muy participativo. Y aunque es cierto con son temas que no son inmediatos sino que requieren tiempo y rodaje, no lo es menos que el hecho de ponerlos sobre la mesa puede ser inspirador para entidades sociales y organizaciones interesadas en estas cuestiones para, poco a poco, ir participando y contribuyendo a la reconfiguración de nuestras urbes.