El coste humano de los desastres climáticos 0 24

La UNDRR publica un informe con motivo del Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres 1 que confirma cómo los fenómenos meteorológicos extremos han llegado a dominar el panorama de los desastres en el siglo XXI. Desde principios de siglo se han registrado 7.348 desastres naturales graves, un 80% más que en las dos décadas anteriores.

El informe de la UNDRR, elaborado per expertos del Centro de Investigación sobre Epidemiología de Desastres, en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), indica que en las dos últimas décadas se han registraron en todo el mundo 7.348 eventos que pueden ser catalogados como desastres (sucesos de origen natural que acaban provocando gran número de pérdidas de vidas y daños materiales; generalmente por falta de prevención y planificación).

En los últimos veinte años, el número de grandes inundaciones se ha duplicado, de 1.389 a 3.254, mientras que la incidencia de tormentas aumentó de 1.457 a 2.034

Las estadísticas de este informe provienen de la Base de datos de eventos de emergencia (EM-DAT) mantenida por el Centro de Investigación sobre la Epidemiología de los Desastres (CRED) que registra desastres que han causado la muerte de diez o más personas; afectado a 100 o más personas; resultó en un estado de emergencia declarado; o una llamada de asistencia internacional.

En el período 2000 a 2019, se registraron 7.348 grandes desastres que cobraron 1,23 millones de vidas y afectaron a 4.200 millones de personas (muchas en más de una ocasión), lo que provocó aproximadamente 2,97 billones de dólares en pérdidas económicas mundiales.

Este es un fuerte aumento con respecto a los veinte años anteriores. Entre 1980 y 1999, 4.212 desastres estuvieron relacionados con peligros naturales en todo el mundo que cobraron aproximadamente 1,19 millones de vidas y afectaron a 3,25 mil millones de personas, lo que provocó aproximadamente 1,63 billones de dólares en pérdidas económicas.

Gran parte de la diferencia se explica por un aumento en los desastres relacionados con el clima, incluidos los eventos climáticos extremos: de 3.656 eventos relacionados con el clima (1980-1999) a 6.681 desastres relacionados con el clima en el período 2000-2019.

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En los últimos veinte años, el número de grandes inundaciones se ha duplicado, de 1.389 a 3.254, mientras que la incidencia de tormentas aumentó de 1.457 a 2.034. Las inundaciones y tormentas fueron los eventos más frecuentes.

El informe “El coste humano de los desastres 2000-2019” también registra aumentos importantes en otras categorías, como sequías, incendios forestales y eventos de temperaturas extremas. También ha habido un aumento en los eventos geofísicos, incluidos terremotos y tsunamis, que han matado a más personas que cualquiera de los otros peligros naturales que se analizan en este informe.

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World Metropolitan day: las ciudades de los proyectos vitales. 0 73

La ciudad debe entenderse como un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales. eCivis y Eurlocal, organizaron en el marco del World Metropolitan Day de Metropolis un debate titulado “Las ciudades como motor para la transformación en sociedades más sostenibles, resilientes y justas”. Un debate que contó con las aportaciones del consultor en reputación y liderazgo Pau Solanilla, impulsor de la plataforma Sostenibles.Org, y Sonia P. Landázuri, arquitecta en Quiquiricú, consultoría de innovación social.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales, debe ser un espacio cívico, un entorno que favorezca la participación ciudadana, la interacción de lo público con sus vecinos y vecinas, en un contexto local, pero de mirada global.

Un entorno competitivo en el sentido positivo de la palabra, que trabaje por ser sostenible en el sentido amplio de la palabra, esto es, desde un punto de vista social, económico, y de equidad. Y finalmente, debe ser un espacio híbrido, capaz de maridar lo físico con lo digital, entendiendo en todo caso la tecnología como medio para conseguir este territorio activo, solidario, resiliente y por qué no, divertido y atractivo para todas las personas que habitamos en él.

La ciudad tiene que ser un espacio donde las personas puedan desarrollar sus proyectos vitales

Estos importantes retos para las ciudades nos interpelan a pensar qué es lo necesario para redibujar la ciudad conforme a este esquema en un contexto de crisis que impacta de manera especial en el territorio urbano. Una crisis que pone de manifiesto:

La ausencia de conciliación de las personas con el planeta. No podemos vivir de espaldas a la naturaleza. Y hay muchas cosas que podemos hacer desde lo pequeño, desde la ciudad, para revertir esa situación, como, por ejemplo, impulsar el consumo de proximidad.

La ausencia de conciliación de las personas con el espacio urbano. Las ciudades se han revelado como lugares que no facilitan la vida comunitaria, se construyen y desarrollan impulsados más por intereses económicos que por la pretensión de favorecer un entorno apto para el desarrollo de la comunidad.

Y, por último, ha dejado ver la ausencia de conciliación con nuestro entorno más cercano (familia, hogar).

¿Qué acciones se podrían llevar a cabo?

Hay que plantear en primer lugar una necesaria reconfiguración del espacio público, una transformación urbana, que sea sostenible pero no excluyente. Y como ejemplo tenemos que poner espacios verdes en las ciudades puede ser, por paradójico que parezca, excluyente para ciertos colectivos. Transformar y redibujar sí, pero sin dejar a nadie atrás.

De esta forma, hay que retornar a modelos de urbanismo ecosistémico, reconciliándonos con nuestro entorno próximo, aprendiendo a explotar los recursos y a vivir en la ciudad de una manera sostenible en lo medioambiental, en lo económico y en lo social.

Necesitamos repensar la gobernanza. La Covid ha puesto de manifiesto la necesidad de establecer espacios colaborativos, espacios para la cocreación. Porque actuando juntas, las personas somos mejores y podemos hacer más.

Ello se liga también a la recomendación de profundizar en la gestión de la ciudad desde lo local, desde lo municipal, pero sin perder de vista nuestra posición en la globalidad y buscando por tanto el participar en modelos de gobernanza imbricada.

Todo ello contando con la ciudadanía, ligando proyectos cívicos con la actuación administrativa que, a una velocidad decimonónica, ha quedado desnuda ante la ciudadanía de una manera preclara: la transformación de la actuación administrativa y su mastodonte burocrático exige sin más dilación una intervención drástica y eficaz, modelos de tramitación y de gobernanza electrónica que no se pierdan en procedimientos interminables y que conecten, por fin, con la ciudadanía.

La ciudad necesita repensar los horarios, necesita intervenir colaborativamente con proyectos cívicos para reconfigurar la gestión del tiempo, como elemento tractor para otras transformaciones necesarias en el espacio urbano.

Estas cuestiones surgieron en el marco de un interesantísimo debate, muy participativo. Y aunque es cierto con son temas que no son inmediatos sino que requieren tiempo y rodaje, no lo es menos que el hecho de ponerlos sobre la mesa puede ser inspirador para entidades sociales y organizaciones interesadas en estas cuestiones para, poco a poco, ir participando y contribuyendo a la reconfiguración de nuestras urbes.

El futuro del trabajo: 54% de los trabajadores requerirán nuevas capacitaciones 0 42

La pandemia de la COVID19 ha venido a revolucionar el presente y el futuro del trabajo interpelándonos a generar modelos más sostenibles, agilizando la digitalización como impulsora de la transformación e invirtiendo en innovación y talento.  Forética ha presentado ‘JOBS 2030 – Futuro del Trabajo’, una iniciativa que aborda en alianza con ManpowerGroup, World Business Council for Sustainable Development (WBCSD) y CSR Europe el futuro del trabajo ante el nuevo contexto laboral que ha marcado la COVID-19 y retos tan determinantes como la transformación digital.

Según el Fondo Económico Mundial, en el año 2022 en torno al 54% de los trabajadores requerirán de nuevas capacitaciones o mejorar sus calificaciones. Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirma que el 14% de los empleos actuales podrían desaparecer como resultado de la automatización en los próximos 15-20 años, mientras que un 32% podría cambiar radicalmente.

‘JOBS 2030 – Futuro del Trabajo’ nace como continuidad al trabajo realizado previamente en ‘Enterprise 2020’, un proyecto liderado por Forética con el apoyo del Ministerio de Trabajo, que agrupó un total de 53 iniciativas llevadas a cabo por 900 empresas con 300.000 beneficiarios. Las iniciativas seleccionadas en el marco de este proyecto europeo, supusieron más de 22.500 empleos creados, beneficiando a un total de 309.190 personas gracias al compromiso de más de 930 empresas, 21 organismos públicos y 49 ONGs.

Es el momento de abordar un análisis en profundidad sobre el futuro del trabajo, enfocado a generar modelos más sostenibles, agilizando la digitalización como impulsora de la transformación e invirtiendo en innovación y talento.

Entre las iniciativas recogidas se presentaron soluciones en el ámbito de la empleabilidad joven, el emprendimiento, el fomento de habilidades STEAM, la aplicación tecnológica para hacer más eficiente el uso de recursos, la empleabilidad, la resolución de retos a través de la inteligencia artificial, la innovación aplicada a la economía circular, la transformación digital orientada a la integración de colectivos en riesgo de exclusión, la realidad aumentada, la ciberseguridad o el big data aplicado al uso eficiente de la tecnología.

Las nuevas tecnologías sustituyen ya habilidades manuales e incluso cognitivas al tiempo que demandan nuevas capacidades y generan nuevos empleos. Y la explosión de la pandemia de Covid-19 ha venido a acelerar ese proceso.

Este proyecto aborda cómo poner a las personas en el centro de la estrategia empresarial desde el foco de la inclusión, conectividad y las nuevas formas de trabajo ante un entorno profesional más resiliente.

La campaña, bajo el marco de “Futuro del Trabajo”, ha seleccionado las 50 mejores soluciones al reto del futuro del trabajo en transformación tecnológica responsable y empleo joven desde la óptica de la sostenibilidad.

 ‘JOBS 2030’ se centrará en definir una hoja de ruta e iniciativas alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030 para promover los mecanismos necesarios para construir un futuro del trabajo sostenible, enfocado en tres dimensiones estratégicas: formación y talento; impacto de la tecnología en procesos de Recursos Humanos; y transición justa para las personas.

Para saber más: Forética