El impacto de la COVID19 y la economía de plataforma 0 734

El laboratorio de Digital Future Society (DFS Lab) y el laboratorio de innovación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID Lab) han elaborado un informe en el que se recoge la voz de 34 plataformas laborales digitales que operan en España y América Latina sobre el impacto de la COVID-19 y el futuro de la economía de plataformas.

La crisis causada por la COVID-19 ha acelerado tendencias en la economía digital. Un ejemplo de ello es el comercio electrónico. Según un estudio de IAB Spain, la mitad de los consumidores españoles habría aumentado sus compras a través de internet en un 51% durante la pandemia.

La economía digital es uno de los sectores que ha recibido mayor impacto durante la pandemia de la COVID-19 con el auge de la economía de plataformas, tanto a nivel económico como laboral.  El estudio se centra en las actividades de reparto, los cuidados y los servicios virtuales por su relevancia económica y social en el contexto de pandemia:

En primer lugar, la alta incidencia y gravedad de la COVID-19 en personas mayores y la saturación de los servicios sanitarios públicos han manifestado la importancia de los cuidados de gente mayor.

En segundo lugar, los cambios en los patrones de consumo o la necesidad de operar digitalmente por parte de mercados, restaurantes y comercios han puesto de manifiesto la importancia del sector de los repartos, el cual se ha considerado como un servicio esencial en la mayoría de los países.

Finalmente, la digitalización del trabajo, la validación del trabajo en remoto y las nuevas relaciones laborales también han puesto de relieve la relevancia del sector de los servicios virtuales en el contexto de la pandemia y a futuro.

El interés en conocer el impacto de la COVID-19 tanto en España como en América Latina reside en las diferencias existentes en la relación al bagaje de la economía de plataformas, los diferentes momentos en los que se encuentran en lo relativo a su regulación y, a nivel social, el perfil de las personas que desempeñan tareas a través de ellas en cada sector.

Plataformas de reparto

Uno de ellos es el uso de plataformas de reparto, que habría crecido en promedio un 50% solamente entre la primera y última semana de marzo en América Latina, y alrededor de un 20% en España.

Una realidad que genera nuevas relaciones laborales a través de las plataformas laborales digitales de tareas semiprofesionales o profesionales que, en el caso de América Latina y el Caribe, que habrían aumentado un 30% entre enero y marzo de 2020.

Uno de los impactos más relevantes de la COVID-19 ha sido el cambio en nuestros hábitos de consumo. La limitación de la posibilidad de circulación, el riesgo de contagio y el cierre de la atención física en muchos comercios ha fomentado la digitalización de las compras de manera generalizada, aumentando también la diversidad de productos adquiridos en estos canales.

En este contexto las plataformas de reparto han visto un incremento significativo de la demanda al mismo tiempo que un cambio en las necesidades de los comercios, los usuarios y los repartidores:

Aumento generalizado de la demanda de servicios; con especial incidencia en los servicios de compra en supermercados.

Crecimiento del número de comercios que operan en la plataforma durante el confinamiento, proporcional al que se esperaba alcanzar en los próximos 2 años.

Gran aumento del número de usuarios que demandan servicios a través de las plataformas.

Crecimiento del número de nuevos repartidores, con especial relevancia de perfiles de repartidores nacionales.

Desde el punto de vista regulatorio, sin embargo, no se ha observado ninguna aceleración en la regulación o activación de marcos regulatorios previstos con anterioridad a la pandemia a pesar de que la pandemia ha estimulado debates en torno a la seguridad y retribución de los repartidores o la precarización del trabajo en las plataformas de reparto.

El sector de los cuidados

La reducción de la interacción social, el miedo al contagio y las medidas de confinamiento adoptadas por los diferentes países durante la crisis generada por la  COVID-19 ha aumentado el riesgo de aislamiento social, especialmente entre grupos vulnerables como la gente mayor o las personas dependientes.

Esta tendencia, ya existente antes de la COVID-19 tanto en España como en América Latina se ha agravado con la pandemia mostrando la relevancia del sector de las plataformas digitales de cuidados de gente mayor y apareciendo como alternativas reales para ayudar a estos colectivos vulnerables.

Las características principales del trabajo en el sector de los cuidados son su elevado índice de feminización. Entre el 85% y el 90% de su fuerza de trabajo son mujeres tanto en España como en Argentina y su alto nivel de informalidad.

Es un sector recientemente digitalizado ya que la modalidad tradicional de intermediación de este servicio son las agencias de colocación y prácticamente todas las plataformas digitales (seis de las siete entrevistadas) son de nueva o reciente creación (2015 o posterior).

Los servicios virtuales

La adopción masiva de formas de trabajo virtual y en remoto ha validado la propuesta de valor de las plataformas de servicios virtuales, la tecnología ha hecho disminuir las barreras de entrada tanto para los profesionales que ofrecen sus servicios como para quienes los demandan.

El sector de los servicios virtuales aglutina plataformas que intermedian servicios con una gran diversidad de perfiles profesionales y una única característica compartida: cualquiera de sus servicios se puede realizar completamente en remoto.

Estas plataformas tienen un elevado volumen de actores (clientes y trabajadores) activos y una gran diversidad de habilidades ofrecidas que comprenden desde tareas de alta especialización (servicios legales, programación algorítmica, etc.) a otras más transversales o administrativas (gestión de correo electrónico, asistente personal, etc.).

La intensificación del trabajo en remoto ha significado un vector de crecimiento para la demanda de servicios virtuales a pesar de que el Estado de alarma y la incertidumbre inicial provocó que las empresas paralizaran total o parcialmente sus proyectos virtuales.

Aumento significativo en los registros de nuevos profesionales.

Variación de la tipología de proyectos solicitados y de los perfiles profesionales y habilidades vinculadas.

En lo que se refiere a la reputación del sector, hasta inicios de 2020, las plataformas digitales han sido observadas, por lo general, con cierto recelo. Cuestiones como su modelo laboral, la opacidad de su negocio o las acusaciones de fomentar la precariedad laboral han afectado a la reputación del sector en su conjunto, muchas veces por efecto de la generalización.

Aunque no se pueda afirmar que la COVID-19 haya impactado positivamente en la reputación del sector, sí es cierto que se ha observado un cierto consenso en torno al relevante papel que muchas de estas plataformas han jugado durante los meses más duros de esta crisis.

El aumento en la demanda ha sido también un efecto de cierta validación del modelo por necesidad, en el sentido de un cierto reconocimiento a la cobertura de carencias existentes. Será interesante observar si la pandemia acaba por generar un cambio en la opinión pública sobre la relevancia social de las plataformas, al mismo tiempo que éstas promueven cambios en su operativa, su transparencia y su relación con los trabajadores.

Acceso al informe completo.

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