La transición digital en España en clave de género 0 88

En los últimos meses, la brecha digital de género se ha acrecentado en España, acentuando unas desigualdades entre mujeres y hombres según los Indicadores de Género de la Sociedad Digital 

El informe analiza en clave de género cómo ha impactado la COVID-19 en la frecuencia y tipo de uso de la tecnología en el último año y cómo estos cambios han afectado de forma diferente en la vida de mujeres y hombres. Para ello ha tenido en cuenta los nuevos usos avanzados de Internet como el teletrabajo, el comercio electrónico o la administración electrónica.

El Observatorio hace un recorrido en el presente dossier por los principales indicadores de fuentes nacionales e internacionales que revisan la situación de transición digital en España en clave de género y lo pone en contexto con el resto de los miembros de la UE27, un año después del inicio de la pandemia.

Esta revisión multidimensional del fenómeno de la digitalización nos constata que, a pesar de que España sube posiciones en el ranking europeo de la equidad, la brecha de género persiste en la red, especialmente cuando observamos los tipos de uso de internet o el nivel de formación de las mujeres en habilidades digitales o en disciplinas STEM.

El informe constata que la pandemia ha evidenciado que el mundo de los cuidados sigue siendo femenino y la necesidad de impulso de vocaciones STEM entre las más jóvenes, ya que el 80% de los trabajos TIC siguen siendo copados por varones.

La parte positiva es que las brechas tradicionales de frecuencia de uso y habilidades digitales se ha reducido en España de manera significativa en el último año, especialmente entre la población más joven, donde las mujeres suman mejores puntuaciones porcentuales que los hombres de su misma edad.

La distancia de género en la mayor parte de los indicadores relacionados con la transformación digital se ha reducido tanto en España como en Europa en el último año. Sin embargo, en algunos fenómenos concretos, tradicionalmente con sesgo de género, se han perpetuado e incluso acrecentado las diferencias entre hombres y mujeres en el último año.

Las personas que usan regularmente Internet alcanzan en España el 91% de la población, porcentaje igual tanto en hombres como en mujeres. Esto supone un crecimiento de 3,5 puntos porcentuales respecto del año anterior.

Si combinamos la variable de personas que usan Internet regularmente, con países donde la brecha de género ha desaparecido, España se sitúa en los puestos de cabeza europeos después de los países nórdicos.

A partir de los 24 años y hasta los 74, las mujeres españolas son incluso porcentualmente más intensivas en el uso que sus compañeros varones. Sin embargo, cuando baja el nivel educativo, empezamos a detectar entre las mujeres españolas una pequeña brecha de género (-2%), al igual que el resto de las europeas menos formadas.

El género sí condiciona las temáticas de uso de la red

Los cuidados como la comunicación, la salud, y la educación de nuevo asignados a las mujeres, también en el ámbito digital. En cuanto al tipo de actividades en Internet, el género sí condiciona las temáticas de uso de la red. Son las mujeres las que tradicionalmente, y de forma más intensiva durante la pandemia, se han preocupado de nuevo en mayor medida de los cuidados en el entorno familiar. La comunicación, la salud, y la educación son las actividades en la red con sesgo positivo femenino. Constatamos así que los roles tradicionales de género se perpetúan en formato digital.

La educación digital tiene también sesgo femenino. Si en 2019 hombres y mujeres accedían por igual a cursos online (15%) en 2020, son las mujeres las que más frecuentemente usan la red con fines educativos, ya sean para la autoformación o para ayudar a la educación en línea de otros miembros del hogar.

El cierre de escuelas e institutos en el último año ha supuesto una mayor carga para las mujeres, ya que son las que más apoyo han dado a los estudiantes para que pudiesen seguir sus estudios en formato digital.

Por el contrario, los usos recreativos de Internet, como descargar juegos (-2 p.p.), ver películas o vídeos (-3 p.p.), lectura de noticias (-4 p.p.) o escuchar música, son menos frecuentes en las mujeres que en sus compañeros varones.

Teletrabajo

De hecho, en España en 2019 la proporción de hombres que realizaban teletrabajo era un punto porcentual superior al de las mujeres. Sin embargo, en 2020, a lo largo de la pandemia, el teletrabajo ha invertido esa tendencia a lo largo de los trimestres muestreados, incrementándose el porcentaje de mujeres que teletrabajan.

En los dos últimos trimestres de 2020, el teletrabajo frecuente ha mantenido porcentajes de más de dos puntos porcentuales por encima de sus compañeros varones en términos globales. Si analizamos por franjas de edad, son las mujeres de 35 a 45 años las más proclives al teletrabajo en este periodo de crisis.

El teletrabajo así, podría estar acumulando durante la pandemia estereotipos de género, asignando en mayor medida a las mujeres la conciliación de la cargas laborales y familiares a través del trabajo en remoto durante el confinamiento y periodos siguientes de restricciones de la “nueva normalidad”.

Habilidades digitales y mujeres en el sector tecnológico

Hay una mayor proporción de mujeres con habilidades bajas y básicas que de hombres en términos generales en casi todas las franjas de edad tanto en España como a nivel europeo. Esto es uno de los hándicaps de partida para la integración digital femenina.

La tendencia se invierte entre las mujeres más jóvenes (19-24 años) donde las que poseen habilidades avanzadas, son porcentualmente más numerosas que los varones. Por lo que se espera que las próximas generaciones eliminen esta brecha de género con respecto a las habilidades digitales (de información software o resolución de problemas tecnológicos).

Entre las mujeres ocupadas, las especialistas en tecnología son minoritarias. Solo el 19,7% de los puestos de especialistas en tecnología están ocupados son mujeres. Esto sitúa a España en los puestos intermedios de la tabla.

La media de la UE27 en 2020 es de 17,9% de mujeres entre los especialistas en tecnología en activo. Esta baja proporción de mujeres formadas en disciplinas tecnológicas, y los porcentajes minoritarios de mujeres trabajando como especialistas en tecnología puede colocar al género femenino en una clara situación de desventaja para la entrada de un mercado laboral cada vez más tecnologizado, y donde los perfiles de especialistas en tecnología son los más demandados en la nueva economía digital.

Para saber más: Indicadores de Género de la Sociedad Digital (marzo 2021)

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