El alma de la ciudades: un compromiso sostenible con valor social 0 502

El Objetivo 11 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas tiene por objetivo las “Ciudades y comunidades sostenibles” en concordancia con la conocida Agenda 2030. Pide que los países se comprometan a construir ciudades y asentamientos humanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

La rápida urbanización de los territorios está dando lugar a un número creciente de habitantes de barrios marginales, infraestructuras y servicios inadecuados y sobrecargados (como la recogida de residuos y los sistemas de agua y saneamiento, carreteras y transporte), que está empeorando la contaminación del aire y el crecimiento urbano incontrolado.

Es evidente que el mundo está cada vez más urbanizado. ¿Pero de que manera se esta haciendo?. ¿Con que valores?. ¿Con que resultados?. Desde 2007, más de la mitad de la población mundial vive en las ciudades, y se espera que este número aumente de manera creciente hasta el 60% en 2030.

Las ciudades y las áreas metropolitanas son centros de crecimiento económico, contribuyendo en torno al 60% del PIB mundial. No obstante, también representan alrededor del 70% de las emisiones mundiales de carbono y más del 60% del uso de recursos.

Más de la mitad de la población urbana mundial estuvo expuesta a niveles de contaminación del aire al menos 2,5 veces superiores al estándar de seguridad.

Hay cinco datos nos han de hacer reflexionar porque depende de como lo hagamos las consecuencias pueden ser devastadoras e irreversibles para el territorio y sus habitantes, en definitiva, para la humanidad y el planeta.

Primero, la mitad de la humanidad, 3.500 millones de personas, vive hoy en las ciudades y se prevé que esta cifra au mente a 5.000 millones en 2030.

Segundo, El 95% de la expansión del suelo urbano en las próximas décadas tendrá lugar en el mundo en desarrollo.

Tercero, actualmente, 883 millones de personas viven en barrios marginales y la mayoría se encuentran en el este y sudeste asiático. Cuarto. Las ciudades del mundo ocupan sólo el 3% de la Tierra, pero representan entre el 60% y el 80% del consumo de energía y el 75% de las emisiones de carbono.

Quinto. la rápida urbanización está presionando los suministros de agua dulce, las aguas residuales, el medio ambiente vivo y la salud pública.

Y sexto, Desde 2016, el 90% de los habitantes de las ciudades respiraban aire que no cumplía con las normas de seguridad establecidas por la OMS (Organización Mundial de la Salud), resultando en un total de 4,2 millones de muertes a causa de la contaminación del aire.

Es decir, más de la mitad de la población urbana mundial estuvo expuesta a niveles de contaminación del aire al menos 2,5 veces superiores al estándar de seguridad. Ya en el año 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 31 de octubre como el Día Mundial de las Ciudades, bajo el lema “Better City, Better Quality of Life” (Mejores ciudades, major calidad de vida”).

En 2014, ONU Habitat lanzó una iniciativa, Urban October, para poner de relieve los retos urbanos globales e involucrar a la comunidad internacional en el desarrollo de la Nueva Agenda Urbana, adoptada en octubre de 2016 en la ciudad de Quito durante la Conferencia Habitat III.

Unos años antes en la útlima presidencia española de la Unión Europea se organizo una cumbre europea de gobiernos locales en Barcelona en febrero de 2010 con el lema “Gobiernos Locales en red por una nueva Europa” con la finalidad de establecer cuál debería de ser el papel de los Gobiernos Locales a nivel europeo, y qué medidas se tenían de tomar en el contexto actual del momento. La cuestión clave fue cómo conseguir unas ciudades y una Europa más cohesionadas social, económica y territorialmente en base a la sostenibilidad concluyendo en el acuerdo “Hacia una Agenda Local Europea”.

Esta Nueva Agenda Urbana que se iba tejiendo a todos los niveles representa una visión compartida para un futuro mejor y más sostenible. Si está bien planificada y bien gestionada, la urbanización y planeamiento puede ser una poderosa herramienta para el desarrollo sostenible tanto para los países en desarrollo como para los países desarrollados. Lo cual a mi modo de ver nos da la opción de que un buen planeamiento estratégico sea clave para convertir una ciudad emergente en una ciudad sostenible y con alma en base a los valores sociales y humanos, y no repetir los errores del pasado.

Para que ello sea posible, y aunque hay muchos factores de desarrollo de las ciudades, debemos priorizar, por eso quiero poner el acento en 8 elementos esenciales a mejorar en nuestras ciudades:

ESPACIOS PÚBLICOS DE CALIDAD: El espacio público como lugar de encuentro ha adquirido una relevancia única en los últimos años.

EQUIDAD: La desigualdad de renta supone una discriminación de acceso a servicios limitando así las posibilidades de desarrollo. Cerrar estas brechas e igualar el acceso y la calidad de los servicios supone mejorar la ciudad.

CONECTIVIDAD Y CONEXIÓN con la ciudadanía: Supone un salto cualitativo y amplía las posibilidades de identificar nuevas demandas, saber cuáles son los problemas y cuáles son las soluciones mucho más rápidas y oportunas. Actualmente, no hay posibilidad de desarrollo sin conectividad.

MOVILIDAD: Hay un equilibrio entre el mayor bienestar de una ciudad y movilidad sostenible. La priorización de los peatones, el fomento del uso de la bicicleta, la formalización y eficiencia del transporte público y una multimodalidad que permite reducir los tiempos de viaje, son ejes del gran reto en cuanto a la movilidad urbana.

SEGURIDAD: El diseño de espacios públicos más seguros aprovechando la tecnología es crucial para generar una sensación de ciudad segura.

CONOCIMIENTO: La brecha de desarrollo de las ciudades, se mide cada vez más por su conocimiento y menos por sus recursos naturales. El impulso de la innovación invirtiendo en investigación y desarrollo genera ciudades más ricas.

GOBERNANZA: Una ciudad mejor es también una ciudad más transparente y más cercana a la ciudadanía.

Y por último RESILIENCIA: Mejor ciudad es también una ciudad más preparada para contrarrestar los efectos adversos cada vez más frecuentes y generar oportunidades para pensar y crecer de manera diferente.

En definitiva, las ciudades del futuro han de ser comprometidas, igualitarias, responsables, amables, sostenibles, conectadas y resilientes. Ciudades con alma y un compromiso sostenible con valor social para la ciudadania.

Joaquim Millán es experto en gobiernos locales y director de Eurolocal

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