Ránking de la Economía y la Sociedad Digitales en Europa: avanzamos pero necesitamos ir más rápido 0 250

El Índice de la Economía y la Sociedad Digitales, que mide los avances de los Estados miembros de la UE en su camino hacia una economía y una sociedad digitales, tomando como referencia tanto datos de Eurostat como estudios y métodos de recopilación especializados, es la herramienta clave para analizar los avances digitales en Europa.

La Comisión Europea ha publicado hoy los resultados del Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI) de 2022, que hace un seguimiento de los progresos realizados en los Estados miembros de la UE en el ámbito digital. Durante la pandemia de COVID-19, los Estados miembros han avanzado en sus esfuerzos de digitalización, pero siguen teniendo dificultades para colmar las lagunas en materia de capacidades digitales, transformación digital de las pymes y despliegue de redes 5G avanzadas.

El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, con unos 127 000 millones EUR dedicados a reformas e inversiones en el ámbito digital, ofrece una oportunidad para acelerar la transformación digital que la UE y sus Estados miembros no pueden permitirse perder.

Las conclusiones muestran que, si bien la mayoría de los Estados miembros están avanzando en su transformación digital, la adopción de tecnologías digitales clave por parte de las empresas, como la inteligencia artificial (IA) y los macrodatos, sigue siendo baja. Deben intensificarse los esfuerzos para garantizar el pleno despliegue de la infraestructura de conectividad (en particular la 5G) necesaria para servicios y aplicaciones muy innovadores. Las competencias digitales son otro ámbito importante en el que los Estados miembros deben hacer mayores progresos.

La propuesta de la Comisión sobre la senda hacia la Década Digitalacordada por el Parlamento Europeo y los Estados miembros de la UE, facilitará una colaboración más estrecha entre los Estados miembros y la UE para avanzar en todas las dimensiones cubiertas por el DESI y establece un marco para que los Estados miembros asuman compromisos conjuntos y realicen proyectos plurinacionales que refuercen su fortaleza colectiva y su solidez en el contexto mundial.

Finlandia, Dinamarca, los Países Bajos y Suecia siguen siendo los países más avanzados de la UE en este ámbito. No obstante, incluso ellos se enfrentan a lagunas en ámbitos clave: la escasa adopción de tecnologías digitales avanzadas, como la IA y los macrodatos, que se mantiene por debajo del 30 % y muy lejos del objetivo del 75 % de la Década Digital para 2030; la escasez generalizada de capacidades, que está lentificando el progreso general y conduce a la exclusión digital.

Existe una tendencia general positiva hacia la convergencia: la UE sigue mejorando su nivel de digitalización, y los Estados miembros que comenzaron con niveles más bajos se están recuperando gradualmente, creciendo a un ritmo más rápido. En particular, Italia, Polonia y Grecia mejoraron sustancialmente sus puntuaciones del DESI en los últimos cinco años, ejecutando inversiones sostenidas con un mayor énfasis político en el ámbito digital, también con el apoyo de la financiación europea.

A medida que las herramientas digitales se convierten en parte integrante de la vida cotidiana y de la participación en la sociedad, las personas sin capacidades digitales adecuadas corren el riesgo de quedarse atrás. Solo el 54 % de los europeos de entre 16 y 74 años poseen al menos capacidades digitales básicas. 

El objetivo de la Década Digital es de al menos el 80 % para 2030. Además, aunque 500 000 especialistas en TIC entraron en el mercado laboral entre 2020 y 2021, los 9 millones de especialistas en TIC de la UE están muy por debajo del objetivo de la UE de 20 millones para 2030 y no son suficientes para colmar la escasez de capacidades a la que se enfrentan actualmente las empresas.

Durante 2020, más de la mitad de las empresas de la UE (55 %) señalaron dificultades para cubrir vacantes especializadas en TIC. Estas carencias representan un obstáculo importante para la recuperación y la competitividad de las empresas de la UE. La falta de capacidades especializadas también está frenando los esfuerzos de la UE por alcanzar los objetivos del Pacto Verde. Por lo tanto, se requieren grandes esfuerzos para el reciclaje profesional y la mejora de las capacidades de los trabajadores.

En cuanto a la adopción de tecnologías clave, durante la pandemia de COVID-19, las empresas han impulsado el uso de soluciones digitales. La utilización de la computación en nube, por ejemplo, alcanzó el 34 %. Sin embargo, el uso de la IA y los macrodatos por parte de las empresas solo se sitúa en el 8 % y el 14 % respectivamente (objetivo del 75 % para 2030). Estas tecnologías clave ofrecen un enorme potencial de innovación y mejora de la eficiencia, especialmente entre las pymes.

Por su parte, solo el 55 % de las pymes de la UE tienen al menos un nivel básico de digitalización (objetivo: al menos el 90 % de aquí a 2030), lo que indica que casi la mitad de ellas no están aprovechando las oportunidades creadas por el sector digital. La Comisión ha publicado hoy un sondeo entre empresas sobre la economía de los datos.

En 2021, la conectividad de gigabit siguió aumentando en Europa. La cobertura de las redes de conexión de edificios con fibra alcanzó el 50 % de los hogares, lo que generó una cobertura global fija de muy alta capacidad del 70 % (objetivo: 100 % para 2030). La cobertura 5G también aumentó el año pasado hasta el 66 % de las zonas pobladas de la UE. No obstante, la asignación de espectro, una condición previa importante para el lanzamiento comercial de la 5G, todavía no está completa: solo se ha asignado el 56 % del espectro armonizado total de 5G en la gran mayoría de los Estados miembros (Estonia y Polonia son las excepciones).

Además, algunas de las cifras de cobertura muy elevadas se basan en el uso compartido del espectro de frecuencias 4G o del espectro 5G de banda baja, lo que todavía no permite el pleno despliegue de aplicaciones avanzadas. Colmar estas lagunas es esencial para explotar el potencial de la 5G y permitir nuevos servicios con un elevado valor económico y social, como la movilidad conectada y automatizada, la fabricación avanzada, los sistemas energéticos inteligentes o la sanidad electrónica.

Aprovechar los recursos financieros

La UE ha puesto sobre la mesa recursos significativos para apoyar la transformación digital. 127 000 millones EUR se destinan a reformas e inversiones relacionadas con el ámbito digital en los 25 planes nacionales de recuperación y resiliencia que hasta ahora han sido aprobados por el Consejo. Se trata de una oportunidad sin precedentes para acelerar la digitalización, aumentar la resiliencia de la Unión y reducir las dependencias externas tanto con las reformas como con las inversiones.

Los Estados miembros dedicaron por término medio el 26 % de su asignación del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) a la transformación digital, por encima del umbral obligatorio del 20 %. Los Estados miembros que optaron por invertir más del 30 % de su asignación del MRR en el sector digital son Austria, Alemania, Luxemburgo, Irlanda y Lituania.

La identificación del sector digital como prioridad clave, la prestación de apoyo político y la puesta en marcha de una estrategia clara, unas políticas e inversiones sólidas son ingredientes indispensables para acelerar el camino hacia la transformación digital y encauzar a la UE para alcanzar la visión establecida con la Década Digital.

Fuente: Comisión Europea

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