La plaga de los chinches: un riesgo para la salud pública en Europa 0 314

Una plaga de chinches de cama ha invadido los hoteles, el metro, los trenes y las viviendas de Francia. Ni siquiera Disneyland ha conseguido mantenerse al margen, con todo el perjuicio económico, además del social y sanitario asociados. Los viajes internacionales y, sobre todo, las altas temperaturas provocadas por el cambio climático están detrás de la plaga de estos pequeños insectos parásitos que se consideraban erradicados desde mediados del siglo pasado.

La plaga de chinches que está asediando la capital francesa y sus alrededores desde comienzos del mes de octubre ha hecho saltar las alarmas de toda Europa. Y no es para menos. La capacidad de expansión de estos diminutos insectos parásitos es meteórica y su potencial para convertir en una pesadilla la vida de aquellos que los sufren es infinita.

“La situación en Francia es grave”, reconoce el director general de la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental, Jorge Galván. “Y existe la posibilidad de que esta plaga que está teniendo lugar ahora mismo en el país vecino salte a España”.

El problema no se circunscribe únicamente a Francia. Las poblaciones de chinches de cama han aumentado incansablemente en toda Europa en los últimos años, también en España. “A consecuencia del cambio climático, nuestro país está transicionando hacia un clima tropical, donde las estaciones ya no están tan marcadas: la primavera comienza antes y el otoño termina más tarde. Esto hace que la ventana temporal de estos insectos sea más amplia y por tanto puedan reproducirse durante un mayor espacio de tiempo”, explica Galván. Y añade: “además, debido al aumento de las temperaturas su metabolismo se acelera y se incrementa también su capacidad de reproducción”.

La mayor plaga de chinches desde la Segunda Guerra Mundial

Las chinches de cama se consideraron extinguidas en los años 50 del siglo pasado. Sin embargo, el cambio climático, la globalización y su resistencia a los insecticidas caseros ha provocado un repunte brutal de esta especie. Con respecto a este último punto se muestran especialmente preocupados desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental, quienes consideran urgente informar a la ciudadanía de que el uso de este tipo de productos no solo no soluciona el problema, sino que puede empeorarlo, y mucho.

Así lo ratifica Jorge Galván, quien afirma que es importantísimo que sean empresas autorizadas de Sanidad Ambiental quienes realicen los tratamientos contra las chinches de cama una vez que se haya constatado su presencia porque, de lo contrario, lejos de solucionar el problema lo que se estará haciendo será echar más leña al fuego. El tratamiento llevado a cabo por los profesionales del sector suele realizarse mediante técnicas complejas, a menudo combinadas, que implican la aplicación de biocidas y tratamientos térmicos con calor”.

Molestias y reacciones alérgicas

Si bien las chinches de cama que tenemos en Europa en general no son transmisoras de enfermedades, sí causan muchas molestias por picaduras y reacciones alérgicas diversas. Por no hablar de los problemas de ansiedad que puede llegar a desencadenar su presencia. Al tratarse de un parásito, la chinche se alimenta de sangre humana ocasionando molestias que serán de mayor o menor importancia dependiendo de la sensibilidad de la víctima.

En cuanto al tratamiento de la picadura, se recomienda lavar la zona con agua y jabón y, en caso de un picor e irritación fuertes, aplicar una loción calmante. Si se percibe una reacción alérgica, se recomienda acudir al médico lo antes posible para su tratamiento.

ANECPLA es la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental. Constituida en 1992, asocia a alrededor de 580 empresas que representan, aproximadamente, el 85% del volumen de facturación del sector en España, y cuyos principales objetivos se centran en la consolidación de un sector profesionalizado que vele por la salud pública y el medio ambiente y la lucha contra el intrusismo.

Previous ArticleNext Article

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *