Hacer de los riesgos climáticos una oportunidad de nuevo progreso 0 380

Pau Solanilla

Según las estimaciones -prudentes- de la Comisión europea, los daños y los efectos producidos por el cambio climático podrían reducir el PIB de la UE en aproximadamente un 7 % a finales de siglo. A nadie se le escapa ya la necesidad urgente de tomar medidas globales para reducir las emisiones y limitar el cambio climático. ¿Y si hacemos del riesgo una oportunidad de nuevo progreso?.

Prevenir el cambio climático no es suficiente, es igualmente necesario tomar medidas para adaptarse a los cambios que se avecinan producidos por la crisis climática. Según la ciencia, esos impactos y cambios son ya inevitables, por lo que hay que actuar con inteligencia, eficiencia y celeridad para proteger tanto a las personas como nuestro modelo de prosperidad y desarrollo. Algo para lo que necesitamos un nuevo pensamiento sistémico y nuevas formas de gobernanza públicas y privadas.

El verdadero riesgo está realmente en la no acción. Se trata no solo de combatir el cambio climático, sino hacerlo, por un lado, con lo que podríamos llamar la cohesión climática de los impactos y riesgos. Esto significa conciliar las políticas y acciones climáticas con los nuevos derechos de ciudadanía, que también incluirán los derechos climáticos. Por otro, los retos asociados a los riesgos climáticos requerirán igualmente nuevas formas de generación de valor, de innovación tanto tecnológica como social, y de nuevas formas de gobernanza porque han quedado claramente obsoletas.

Muchos pensamos que el futuro no tiene porqué ser un lugar distópico. Lejos de proclamar el colapsismo y el advenimiento de una catástrofe irremediable, la mitigación de los riesgos climáticos y la adaptación al cambio climático genera un nuevo mercado de oportunidades en productos y servicios para dar respuesta a la creciente vulnerabilidad económica y social de nuestras sociedades que son una nueva oportunidad de propgreso si lo sabemos aprovechar.

Gestionar inteligentemente los riesgos climáticos

La Comisión Europea ha publicado una interesante Comunicación sobre la gestión de los riesgos climáticos en Europa en la que establece cómo la UE y sus Estados miembros pueden anticipar, comprender y abordar mejor los crecientes riesgos climáticos. Unas acciones que pretenden proteger a los ciudadanos, reducir los costes de la transición climática y en definitiva proteger el modelo de vida europeo. Un llamamiento a la acción para todos los niveles de gobierno, así como para el sector privado y a la sociedad civil.

La Comunicación responde a la primera evaluación europea del riesgo climático ( EUCRA), un informe científico de la Agencia Europea de Medio Ambiente que analiza los principales sectores y ámbitos políticos están expuestos a riesgos relacionados con el clima, la gravedad y urgencia de los riesgos y la importancia de tener claridad sobre quién tiene la responsabilidad de abordar los riesgos.

Los mercados, tanto públicos como privados, requieren nuevas soluciones basadas en la resiliencia climática para seguir siendo competitivos, sostenibles y socialmente justos. Los vectores principales para garantizar la competitividad de nuestros mercados y empresas pasan por la digitalización, la sostenibilidad, la innovación, la gestión del talento y la cohesión social y territorial.

La emergencia climática, además de constituir una amenaza o generar nuevos riesgos, también es una oportunidad de mercado para aquellas instituciones, empresas y emprendedores que sepan identificar las nuevas necesidades colectivas y proponer una nueva generación de soluciones basadas en la competitividad, la sostenibilidad y la equidad. Las inversiones en edificios, transporte y redes energéticas resistentes al cambio climático también podrían crear importantes oportunidades de negocio y beneficiar más ampliamente a la economía europea, generando puestos de trabajo altamente cualificados y energía limpia asequible.

La Comunicación de la Comisión europea define cuatro categorías principales de acción:

1-Mejora de la gobernanza: La Comisión pide a los Estados miembros que velen por que los riesgos y responsabilidades se comprendan mejor y se basen en las mejores pruebas y el diálogo. Identificar a los «propietarios de riesgos» es un primer paso crítico. La Comisión pide una cooperación más estrecha en materia de resiliencia frente al cambio climático entre los niveles nacional, regional y local para garantizar que los conocimientos y los recursos estén disponibles allí donde sean más eficaces.

2-Mejores herramientas para empoderar a los propietarios de riesgos: Los responsables políticos, las empresas y los inversores deben comprender mejor las interrelaciones entre los riesgos climáticos, la inversión y las estrategias de financiación a largo plazo. Esto puede proporcionar las señales adecuadas del mercado para ayudar a colmar las actuales brechas de resiliencia y protección. La Comisión mejorará las herramientas existentes para ayudar a las autoridades regionales y locales a prepararse mejor mediante datos sólidos y sólidos.

3- Aprovechamiento de las políticas estructurales: las políticas estructurales de los Estados miembros pueden utilizarse eficazmente para gestionar los riesgos climáticos. Tres ámbitos políticos estructurales tienen una especial promesa de gestionar los riesgos climáticos en todos los sectores: una mejor ordenación territorial en los Estados miembros; integrar los riesgos climáticos en la planificación y el mantenimiento de las infraestructuras críticas; vincular los mecanismos de solidaridad a escala de la UE, como el MPCU, el Fondo de Solidaridad de la UE y las inversiones estructurales de la política de cohesión, con medidas nacionales de resiliencia adecuadas.

4-Financiar la resiliencia frente al cambio climático: La movilización defondos suficientes para la resiliencia frente al cambio climático, tanto pública como privada, será crucial. La Comisión está dispuesta a apoyar a los Estados miembros para mejorar e integrar la presupuestación de riesgos climáticos en los procesos presupuestarios nacionales. La Comisión pide a los Estados miembros que tengan en cuenta los riesgos climáticos a la hora de incluir criterios de sostenibilidad medioambiental en las licitaciones competitivas de contratación pública, por ejemplo, a través de la Ley sobre la industria de cero emisiones netas.

Una responsabilidad social y global

La mirada, sin embargo, no puede ser únicamente hacia el interior de Europa. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha sido contundente al demandar a los Gobiernos hacer más esfuerzos y compartir los riesgos con el sector privado en la inversión en proyectos climáticos, especialmente en los países en desarrollo. El FMI apunta que el nivel de inversiones a fecha de 2022 rondaba ya los 630.000 millones de dólares anuales, pero necesitamos más decisión e invertir entre 3 y 6 billones de euros por año de forma sostenida hasta 2050 para conseguir alcanzar los objetivos de descarbonización acordados, algo que requiere movilizar tanto los recursos públicos y privados.

De igual forma, gestionar los riesgos climáticos con políticas ambiciosas es mucho más que una nueva agenda económica. Es una agenda integral que debe poner por delante el potencial de su dimensión social y medioambiental. La transición ecológica no puede disociarse de los criterios de justicia social y debe plantear respuestas estratégicas que contribuyan al cambio de paradigma del modelo político mediante una transicion justa en lo económico y en lo social. Las políticas climáticas, y en particular el Pacto verde europeo es la gran oportunidad histórica para hacer las cosas de una manera más coherente con las personas y con el planeta.

Solo si somos capaces de responder de forma eficiente a los retos que preocupan a la sociedad conciliando de nuevo desarrollo, progreso, sostenibilidad y equidad, seremos capaces de reconstruir la confianza en las instituciones y mantener la centralidad política e institucional democrática.

Pau Solanilla. Fundador y editor de Sostenibles.Org

Para más información

Comunicación sobre la gestión de los riesgos climáticos en Europa

Resumen — Evaluación europea del riesgo climático (EUCRA)

Informe sobre la prevención y gestión del riesgo de catástrofes en Europa

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