Propósito y liderazgo renovado y sostenible 0 169

Miguel Lapeña Cregenzán

El referente y visionario del Management, Peter Drucker, destacaba la necesidad de tener en consideración en las organizaciones lo que valoran y opinan los clientes. Aspecto clave en las empresas, porque sin ellos, no existiría el concepto de la rentabilidad, en toda la extensión de su palabra: económica, ambiental y social, alineada con los Criterios ESG.

Para afrontar los actuales riesgos en ciclos económicos y geopolíticos marcados por el concepto “policrisis”, es necesario impulsar nuevos valores y conceptos como la importancia del Propósito de las empresas y de las organizaciones, ya sean públicas o privadas, donde impulsen desde la gobernanza empresarial con mucha inteligencia, el concepto de un Propósito Sostenible, que sea transversal en toda la organización y alineado con las demandas e intereses de los Grupos de Interés.

Este nuevo liderazgo mucho más sostenible que tanto necesitamos en estos momentos en las organizaciones pasa por establecer un diálogo permanente con los Grupos de Interés, siempre desde la escucha activa y la participación, porque es clave para el crecimiento y la visión a largo plazo en las empresas, de lo contrario, no se podrán conseguir los objetivos estratégicos.

Estrategia e inteligencia, que dos grandes palabras, totalmente necesarias para conseguir el objetivo de impulsar un Propósito renovado en las empresas, siempre desde una visión compartida y generando nuevos retos en los cuales se comuniquen a las Personas que los tengan que liderar, es importante que también se les permita su participación, de poco nos vale hacer grandes presentaciones estratégicas, si estas no cuentan con la opinión y la participación de las personas.

Si Drucker ponía el foco en los clientes, hoy en día, las personas son claves en las organizaciones, en las cuales han cambiado el concepto de empleado, la flexibilidad laboral, nuevos modelos salariales, la participación de la mujer en la toma de decisiones, la sostenibilidad y los valores de la ética y la transparencia.

Hay ejemplos empresariales muy innovadores y que no dejan de ser buenas prácticas para replicar en otras empresas y organizaciones, con impactos positivos en el medio ambiente, reduciendo su huella de carbono, mejorando sus relaciones con el entorno y, sobre todo, con un mayor compromiso con el territorio y con la Responsabilidad Social, así como potenciar el talento.

Reitero en este artículo, el concepto amplio de la palabra inteligencia, no me refiero tanto a la artificial, que en buenas manos puede ser un cambio importante en los hábitos empresariales, me refiero a la inteligencia de los lideres para hacer equipo, para sumar y compartir, siempre desde la generosidad, pensando en estas y futuras generaciones y de minimizar los impactos en el planeta, aquí es clave destacar la apuesta de las organizaciones y entidades públicas por la Economía Circular, un ejemplo de ello, es la Estrategia Aragón Circular, impulsada por el anterior ejecutivo aragonés y que contaba con la participación de más 200 empresas y entidades.

Por este motivo, es tan necesario poner en valor la alianza entre propósito e inteligencia, porque para desplegar los objetivos, es clave hacerlo con aquello que es bueno para las organizaciones, que es compartido con las personas, los clientes y con el resto de los grupos de interés, siendo un impacto positivo para el entorno, el medio ambiente y para la propia sociedad.

Miguel Luis Lapeña Cregenzán. Embajador Europeo por el Pacto Climático. ExDirector General de Planificación y Desarrollo Económico del Gobierno de Aragón.

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