Descarbonización de edificios no residenciales: aprovechar la oportunidad 0 89

La descarbonización del parque actual de edificios no residenciales en todo el mundo jugará un papel importante en el cumplimiento de los objetivos climáticos de 2030 y 2050. El parque existente abarca oficinas, hospitales, fábricas, almacenes, instituciones educativas y otros edificios comerciales.

Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), las operaciones en edificios representan el 30 % del consumo final de energía y el 26 % de las emisiones relacionadas con la energía a escala mundial[i]. En palabras de la propia Agencia, “…el sector necesita cambios más rápidos para alcanzar el ritmo adecuado para el escenario de cero emisiones netas (NZE) en 2050. Esta década es crucial para implementar las medidas necesarias para alcanzar los objetivos de carbono cero en todos los edificios nuevos y en el 20 % del parque de edificios existente hasta 2030.”[ii]

Para alcanzar este objetivo se requiere una tasa anual de renovación profunda de más del 2 % hasta 2030 y más allá).[iii] Sin embargo, aunque las renovaciones integrales de edificios comerciales pueden reducir su consumo de energía hasta en un 40%, pero las modernizaciones que se están realizando no bastan ni de lejos para cumplir los objetivos climáticos según un informe a parte, publicado por el Consejo Estadounidense para una Economía Energéticamente Eficiente (ACEEE).[iv]

Cada vez más normas obligatorias en todo el mundo

El fomento de la transición hacia edificios más inteligentes y energéticamente eficientes ya ha dado frutos. La inversión en eficiencia energética en el sector mundial de la construcción aumentó alrededor de un 16 % desde 2020 hasta un total de aproximadamente 237.000 millones de dólares[v].

Sin embargo, se considera que una presión aún mayor de los organismos públicos es clave para acelerar el avance. En Europa, el Reino Unido y China, ya existen normas obligatorias para la eficiencia energética de los edificios, con regímenes estrictos de aplicación y sanciones por incumplimiento. Por ejemplo, las normas de rendimiento energético mínimo de los edificios en el Reino Unido significan que ahora es ilegal alquilar (arrendar) propiedades en Inglaterra y Gales que no cumplan con un nivel “E” de rendimiento energético.

Además, en abril de 2024, la Comisión Europea adoptó una nueva directiva[vi] que obliga a los estados miembros a reducir las emisiones y el consumo de energía de los edificios. Para los edificios no residenciales, los estados deberán renovar las edificaciones con peor rendimiento llegando a un 16% de ellos en 2030 y alcanzar un 26% para el 2033.

Mas allá de dichas normas legales, las iniciativas para reducir las emisiones de carbono mediante un menor consumo de energía son comercialmente atractivas en dos aspectos.

Beneficios éticos y comerciales de la descarbonización

En primer lugar, las empresas obtienen cada vez más fondos por la emisión de bonos verdes y sostenibles en los mercados de capital. Para ello, deben presentar iniciativas subyacentes que reduzcan sustancialmente su huella de carbono. Además, las tiendas y los consumidores finales eligen comprar a empresas más respetuosas con el medio ambiente, por lo que la reputación ecológica se está convirtiendo en un diferenciador competitivo en el mercado global.

En segundo lugar, en un mundo que ha experimentado recientemente una gran crisis de combustibles, las reducciones del consumo de energía permiten ahorrar dinero. La reducción del consumo de energía mediante el uso de tecnologías digitales se ha convertido en un importante motor de inversión en edificios comerciales, hospitales, campus y edificios públicos “inteligentes”.

Muchos de los elementos de un edificio inteligente constituyen también la base para una reducción del consumo energético. Los elementos que contribuyen en mayor medida a la reducción del consumo de energía y la descarbonización se centran en los controles de puertas y aislamientos energéticamente eficientes, la tecnología de HVAC inteligente y el alumbrado LED basado en sensores.[vii] Los controles de edificios inteligentes que activan el uso solo cuando se necesita también desempeñan un papel crucial.[viii]

La financiación flexible es la clave

La descarbonización del sector de edificios no residenciales requiere de una inversión considerable. No obstante, la modernización de los edificios supone un reto considerable, ya que al menos el 40 % de la superficie edificada en las economías desarrolladas se construyó antes de 1980, cuando entraron en vigor las primeras normativas térmicas.

La falta de capital disponible o las preocupaciones sobre el riesgo de las inversiones energéticas pueden significar que muchos propietarios de edificios no puedan reducir costes operativos, disminuir las emisiones de carbono y la seguridad de suministro que podrían obtener.

Sin embargo, los acuerdos flexibles de financiación permiten materializar estas reducciones de costes operativos sin tensionar recursos de capital ni arriesgar capital, al tiempo que aseguran que se logren los ahorros esperados. Dicho financiamiento tiende a provenir de financiadores especializados, como Siemens Financial Services (SFS), quienes tienen un profundo conocimiento de la tecnología y sus aplicaciones prácticas. Es evidente que las iniciativas del sector público deben ir acompañadas del apoyo del sector privado, en particular en lo referente a la financiación.

Acuerdos de financiación inteligente

La financiación de los edificios “inteligentes” puede adoptar varias formas según los procesos de negocio que deban habilitarse. En el nivel de componentes tecnológicos, se dispone de herramientas de financiación para ayudar a los proveedores y distribuidores a añadir valor sin mermar el flujo de caja para sus clientes. En grandes sistemas o instalaciones, los acuerdos de financiación inteligente pueden adaptarse para alinear los costes con la tasa de beneficio obtenida de la tecnología de eficiencia energética.

En el nivel más sofisticado, los acuerdos de financiación como servicio proporcionan la solución, utilizando los futuros ahorros esperados por eficiencia energética para pagar las inversiones de capital y otros elementos. No es raro que estos acuerdos puedan llegar a tener un presupuesto neutro para el propietario del edificio, evitando totalmente cualquier necesidad de gastar capital. Los acuerdos EaaS ya han permitido la transición a la eficiencia energética para muchas organizaciones, incluso en condiciones económicas difíciles.

Midiendo la oportunidad

Para los directores financieros (CFO) que gestionan una cartera de propiedades, es útil evaluar hasta qué punto la descarbonización de los edificios existentes puede beneficiarse de las técnicas de eficiencia energética como servicio. El gráfico abajo muestra, estimaciones muy conservadoras[ix] de la reducción anual de emisiones de referencia que los acuerdos EaaS podrían permitir de aquí al final de la década, la fecha objetivo de la primera fase para la mayor parte de la planificación climática en todo el mundo.  El modelo se basa en los datos oficiales de emisiones y calcula solo el 50 % del potencial de reducción de emisiones disponible.

Los acuerdos de financiación podrían ayudar a reducir las emisiones del parque de edificios no residenciales existente en EE.UU., Europa, China y la India en más de 210 MtCO2e al año de aquí a 2030.

Una prioridad urgente para la descarbonización

El 40 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) provienen de edificios y, si no se controlan, se duplicarán para 2050[x]. Esto significa que la eficiencia energética en el entorno construido es fundamental para alcanzar los objetivos climáticos de 2030 y 2050.

Los edificios comerciales y públicos consumen más energía por m2 que las propiedades residenciales, lo que hace que las iniciativas de eficiencia energética para edificios no residenciales revistan una enorme importancia para cumplir los objetivos de descarbonización. En tiempos económicos difíciles, las técnicas de financiación flexibles y especializadas constituyen factores clave para ayudar a que la inversión en eficiencia energética mantenga el impulso necesario.

Caso de estudio: préstamo para la construcción de un campus de centro de datos en Estados Unidos

Se necesitaba financiación para un campus de centro de datos de 184 MW y cuatro edificios en Virginia, que se arrendaría a las filiales de uno de los mayores proveedores de nube de hiperescala. Los centros de datos de nueva construcción debían incluir numerosos atributos de eficiencia energética, como índices bajos en eficiencia de consumo de energía (PUE), luces 100 % LED para el suministro de los edificios y la iluminación del campus, refrigeración con ahorro energético y sistemas de gestión del flujo de aire.

Uno de los principales objetivos del proyecto consistía en incorporar la eficiencia energética en sus consideraciones de diseño, lo que suponía un beneficio tanto para el propio proyecto como para los clientes. SFS se asoció con el cliente para participar en un préstamo a plazo para construcción con un compromiso de 70 millones de dólares para ayudar a financiar la construcción del campus del centro de datos.

Hiart Legarreta, CEO, Siemens Financial Services COF, España

Si desea obtener más información


[i] https://www.iea.org/energy-system/buildings

[ii] https://www.iea.org/energy-system/buildings

[iii] https://www.iea.org/energy-system/buildings

[iv] https://www.greenbiz.com/article/heres-how-scale-energy-saving-commercial-building-retrofits

[v] https://globalabc.org/sites/default/files/2022-11/ENGLISH_Executive%20Summary_Buildings-GSR_1.pdf  

[vi] https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/en/ip_24_1965

[vii] IEA, Toolkit: Energy efficient building technologies, 2018

[viii] IEA, Energy Efficiency: Buildings, 2020

[ix] Methodology: Data from national/regional statistical institutes on annual energy consumption by non-residential buildings built prior to 2010 was used to model CO2 emissions of buildings likely to benefit from deep retrofit for energy-efficiency. This was then reduced by highest likely implementation levels of such deep retrofit. Likely energy savings from deep retrofit were calculated using the lowest end of official average ranges. The resulting figures provide a highly conservative annual estimate of the energy savings achievable through deep retrofit, which can be financed through energy-efficiency-as-a-service financing techniques.

[x] https://www.theclimategroup.org/built-environment  

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