Incidencia para el cambio: guía para emprendedores sociales 0 74

impacto social

La incidencia pública —incluyendo el lobby— es una herramienta poderosa que les permite movilizar recursos, construir alianzas y sensibilizar a la ciudadanía, aspectos esenciales para poder expandir sus iniciativas y lograr un cambio más amplio y sostenible. A través de ella, se pueden promover modificaciones en leyes, regulaciones y políticas públicas que apoyen sus causas y beneficien a las comunidades a las que sirven.

Ashoka publica una interesante guía para emprendedores sociales que promueve “la incidencia para el cambio”. Ashoka es fundación que impulsa a personas referentes de la innovación social — emprendedores y emprendedoras sociales, jóvenes changemakers y líderes educativos— para construir una sociedad capaz de generar cambios sociales positivos a gran escala. Fundada en 1980 por Bill Drayton, Ashoka brinda un apoyo incondicional y vitalicio a esas personas, ofreciendo financiación, conexiones globales, formación y apoyo estratégico.

Un compromiso que se refleja en la continua presencia de Ashoka en el top 10 de las ONGs internacionales desde 2015. En particular este proyecto se ha hecho en colaboración con The Good Lobby, organización fundada en Bruselas por el Ashoka Fellow Alberto Alemanno, y que llegó a España por medio de Alfredo Gazpio.

En España, como en otros países, tendemos a criminalizar toda política que se sale del cauce institucional. Llámese activismo, recogida de firmas, campañas de movilización, o cualquier otra forma de inspirar el trabajo de nuestros gobernantes y poderes públicos. Lo cierto es que, cada vez más, los ciudadanos nos sentimos impotentes ante un sector público que sólo escucha las voces más fuertes. ¿Cómo hacer, entonces, para amplificar la nuestra? ¿Como podemos influir en la agenda política? ¿De qué manera podemos convertir nuestras ideas en realidad?.

Una gran solución, que ha sido, el lobby, por mucho tiempo, casi monopolizada por el sector privado. Esta actividad, por muchos demonizada, no es más que una forma —complementaria a la electoral— de tener un rol activo en nuestra democracia y `participar en el diseño de las políticas públicas, informando a los decisores públicos acerca del impacto que tienen sus decisiones en los intereses de la sociedad.

Con esta guía, The Good Lobby busca desmitificar la actividad del lobby, entendiéndola como necesaria en cualquier democracia moderna, para enriquecer el proceso de toma de decisiones públicas, y contribuir a que éstas sean más eficientes y, probablemente, más duraderas.

Al democratizar el lobby, se abre lugar a que múltiples intereses, especialmente los infrarrepresentados, contribuyan directamente a la formación de las políticas públicas.

¿Qué es el lobby ciudadano?

El lobby es una forma de participación, complementaria a la electoral, enfocada al diseño y la implementación de las políticas públicas, informando a los distintos interlocutores de la Administración acerca del impacto que tienen sus decisiones en en la sociedad. A través de su ejercicio, cuaquier persona ajena al “centro de mando” puede acceder a él para defender sus intereses e impulsar mejoras concretas. Al democratizar el lobby, se abre lugar a que múltiples intereses, especialmente los infrarrepresentados, contribuyan directamente a la formación de las políticas públicas.

El lobby ciudadano utiliza el arsenal de métodos y técnicas empleados por los lobistas profesionales con el fin de inducir un cambio en el sistema y/o nuestro ordenamiento jurídico.

Si bien no existe una solución unica y/o universal para todos los problemas, a lo largo de esta guía, encontrarás consejos y herramientas para liderar una campaña de lobby ciudadano: desde la definición de tus objetivos y la construcción de alianzas, hasta la configuración de tu plan de lobby de acuerdo con las oportunidades y los límites de nuestro sistema institucional.

Como es una actividad estrechamente vinculada al contexto en el que opera, las herramientas y técnicas que utilices cambiarán a medida que evolucionen las agendas políticas y los procesos de toma de decisión. Así que, para que sea exitosa, tu estrategia tiene que ser continuamente revisada. En particular, la naturaleza del problema, la estructura institucional o constitucional (o, dicho de otra forma, quién es la autoridad competente para decidir sobre la cuestión) y los grupos de interés (quién gana y quién pierde según qué política pública) determinarán qué caminos tomar, qué argumentos defender y qué alianzas forjar.

Disclaimer de los autores de la guía: el éxito también es variable y depende de tu propia definición. Pero, recuerda que el objetivo del lobby es influir en el debate público y conducirlo hacia tu propuesta, al mismo tiempo que sensibilizar a la sociedad sobre la causa. Así que, ¡haz que la gente hable de ti!

Acceso a la guía completa: ASHOKA

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