Informe de CIDEU, la red de gobiernos locales, entidades y estrategas urbanas de Iberoamérica que impulsan la transformación de las ciudades a través de la planificación estratégica urbana. Experiencias de ciudades que defienden el acceso equitativo a la tecnología y a la formación digital se vuelve imprescindible para que el proceso de transformación urbana sea inclusivo y contribuya a reducir las brechas sociales, no a ampliarlas.
No hay recetas universales para construir ciudades centradas en las personas. Pero sí hay principios que pueden guiarnos: escuchar, empatizar, cuidar, incluir. La tecnología puede ser una gran aliada, siempre que no desplace lo humano. A veces, el verdadero avance no está en desarrollar una app, sino en abrir una plaza; no en automatizar un proceso, sino en reconocer una voz.
Claves para diseñar ciudades inteligentes centradas en las personas:
1. Escuchar antes de diseñar: Diseñar sin escuchar es programar a ciegas. Una ciudad centrada en las personas empieza por comprender sus necesidades, aspiraciones y formas de habitar el territorio. No se trata de hacer consultas simbólicas, sino
de construir políticas públicas desde el reconocimiento de lo diverso.
2. Diseñar desde lo cotidiano: Una ciudad inteligente no empieza en una sala de servidores públicos, sino en la calle. Diseñar desde lo cotidiano significa pensar en cómo se desplazan las personas, cómo acceden a un parque, cómo cuidan a sus hijos, cómo hacen mercado. Y eso implica observar, conversar, empatizar.
3. Gobernar con empatía: La transformación urbana no depende solo de qué se hace, sino de cómo se hace y con quién. Gobernar con empatía implica abrir procesos, compartir decisiones y entender que la tecnología es un medio, no un fin.
compartir decisiones y entender que la tecnología es un medio, no un fin.
4. Anticiopar: cmprender las necesidades, es decir: obtención de datos (sensorización, IoT…) y extraer información de estos (mediante métodos cualitativos, preguntas, y planteamiento de retos o futuros). Para luego anticipar y buscar las soluciones más eficientes y que reduzcan las desigualdades en diversos escenarios (gemelos digitales, simulación, escenarios, digitalización de servicios, etc.).
5. Gobierno inteligente: utilizar la tecnología para facilitar y apoyar una mejor planificación y toma de decisiones. Se trata de mejorar los procesos democráticos y transformar la forma en que se prestan los servicios públicos. Una gobernanza basada en las tecnologías de la información y la comunicación, centrada en el ciudadano, orientada a los datos y enfocada en el rendimiento/eficiencia.
6. Formar ciudadanos inteligentes: una persona alfabetizada digitalmente que aprovecha la tecnología para participar en un entorno de ciudad inteligente, abordar problemas locales y participar en la toma de decisiones. Integrar la ciudadanía como una parte activa de este proceso, siendo así también una oportunidad para lograr una mayor democratización de las instituciones.
En resumen, para tener en cuenta para una transición sostenible hacia la ciudad inteligente:
Definiciones y principios. Tener claros los conceptos que se citan, el modelo aspiracional, y que dimensiones incorpora, y cuáles son los fundamentos.
Participación, gobernanza y transparencia. Hablamos de una transición sostenible, centrada en las personas, donde estas se deben capacitar para poder participar en la toma de decisión, con seguridad y transparencia.
Colaboración e implicación. Multiescala (no solo es una ciudad), y multisector (público, privado, universidad, ONG, etc.). Definir una misión conjunta que implique acciones en todos los niveles.
Estrategia, objetivos y largo plazo. Tener claro que no se hace de la noche a la mañana. Prototipar, innovar, planificar de forma adaptativa.
Acceso al informe: CIDEU

