Un hito histórico para la conservación de los océanos. El Acuerdo sobre Biodiversidad más allá de la Jurisdicción Nacional (BBNJ) alcanzó 60 ratificaciones y provoca automáticamente su entrada en vigor a principios de 2026. Este acuerdo, resultado de más de una década de colaboración internacional, representa un paso transformador hacia la protección de los ecosistemas marinos y el abordaje de las amenazas urgentes que plantean el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad.
Las zonas fuera de la jurisdicción nacional abarcan casi dos tercios del océano mundial, abarcando la alta mar y los fondos marinos fuera de la jurisdicción nacional. Contienen recursos marinos y biodiversidad, y brindan invaluables beneficios ecológicos, económicos, sociales, culturales, científicos y de seguridad alimentaria a la humanidad.
Sin embargo, se encuentran bajo una creciente presión debido a la contaminación (incluido el ruido), la sobreexplotación, el cambio climático y la disminución de la biodiversidad, lo que requiere protección urgente.
Ante estos desafíos y en vista de la creciente demanda futura de recursos marinos para la alimentación, la medicina, los minerales y la energía, entre otros, una abrumadora mayoría de los Estados coincidió en la necesidad de este Acuerdo, que se materializa en un nuevo Acuerdo de Implementación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), para proteger y utilizar de forma sostenible los recursos de estas zonas.
El Acuerdo seguirá implementando los principios existentes en la CNUDM para lograr una gestión más integral de las actividades realizadas en alta mar. Estos principios incluyen el deber de cooperar, proteger y preservar el medio marino y realizar una evaluación previa del impacto de las actividades.
El acuerdo es un avance significativo en la conservación marina es la posibilidad de que las naciones establezcan
áreas marinas protegidas (AMP) a gran escala en alta mar. Una medida crucial para cumplir con el objetivo del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal de proteger el 30% del océano para 2030.
El tratado también prevé evaluaciones del impacto ambiental de las actividades económicas en aguas internacionales, garantizando prácticas sostenibles y minimizando el daño a los frágiles ecosistemas marinos.
Fundamentalmente, el acuerdo prioriza la equidad y la inclusión, con apoyo específico para los países en desarrollo. Estos países recibirán apoyo para implementar el acuerdo mediante sólidas iniciativas de desarrollo de capacidades y programas de transferencia de tecnología marina. Esta asistencia se financiará a través de diversas fuentes públicas y privadas. Un innovador mecanismo de distribución de beneficios también garantizará un acceso equitativo a los recursos genéticos marinos.
La Unión Europea y sus Estados miembros han desempeñado un papel fundamental en el avance de este acuerdo, liderando la Coalición de Alta Ambición BBNJ, una coalición de más de 40 naciones comprometidas con una protección oceánica audaz y con base científica. Esta alianza, impulsada por un compromiso político de alto nivel, ha sido fundamental para la negociación del tratado y la aceleración del proceso de ratificación.
El acuerdo entrará oficialmente en vigor 120 días después de su 60.ª ratificación. Se aplicará a todas las partes que ya lo hayan ratificado.
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