En un contexto laboral cada vez más competitivo y exigente, la reputación corporativa se ha convertido en un factor clave para la atracción de talento, aunque su papel está transformándose. Según la nueva consulta de Employer Branding elaborada por InfoJobs, más de dos de cada tres profesionales (alrededor del 70%) afirman informarse sobre la reputación de una empresa antes de postularse a una oferta o acudir a una entrevista de trabajo, frente a un 30% que reconoce no hacerlo.
La batalla por el talento en España no se libra únicamente con salarios competitivos o beneficios laborales atractivos, sino también con una reputación empresarial sólida, coherente y creíble. Aunque la importancia de esta reputación sigue siendo alta, su significado ha cambiado: ya no basta con proclamar valores corporativos aspiracionales, los profesionales evalúan la reputación desde una perspectiva pragmática, basada en la experiencia real y la transparencia. Las empresas que sepan adaptarse a estas nuevas expectativas estarán mejor posicionadas para atraer y retener talento en un mercado cada vez más exigente.
Un mercado donde el talento manda
La configuración del mercado laboral en España está marcada por la dificultad continua de atraer y fidelizar talento en entornos caracterizados por la competencia entre empresas y la escasez de profesionales en algunas áreas. El reto, ya no es únicamente cubrir puestos vacantes, sino hacerlo con empleados que no solo cumplan con los requisitos técnicos, sino que también encajen cultural y reputacionalmente con la organización. En este nuevo escenario, los candidatos analizan con mayor detenimiento aspectos que antes se pasaban por alto, como la coherencia entre lo que la empresa comunica públicamente y la realidad interna de la organización.
Este comportamiento refleja dos grandes cambios: por un lado, el incremento en la exigencia de los profesionales; por otro, una mirada más crítica frente a las narrativas corporativas tradicionales, que a menudo abruman con mensajes aspiracionales que no siempre se corresponden con la experiencia real de los empleados. La sobreexposición a mensajes corporativos y la multiplicación de fuentes de información han propiciado este escepticismo, a pesar de que, según el Edelman Trust Barometer 2025, las empresas siguen siendo las instituciones en las que se deposita mayor confianza social, aunque con credibilidad en descenso.
¿Qué entienden los candidatos por reputación?
La reputación empresarial, entendida como la percepción global que los distintos grupos de interés —clientes, empleados, sociedad— tienen sobre la empresa, combina múltiples factores como la ética, la transparencia, la calidad del ambiente laboral y la coherencia entre discurso y práctica real. La reputación no solo impacta en la elector laboral, sino que también puede traducirse en ventaja competitiva para las compañías que la gestionan adecuadamente.
El 74% de las personas CANDIDATAS con estudios superiores consulta la reputación de la empresa, frente al 59% de quienes no tienen estudios,
Sin embargo, los datos muestran que la reputación ya no se interpreta de manera automática como un filtro previo en la búsqueda de empleo, sino que se evalúa de forma más contextual y pragmática. Esto significa que, aunque sigue siendo relevante, su peso relativo varía según el perfil del candidato y sus prioridades profesionales. Un ejemplo de ello es la diferencia por nivel educativo: el 74% de las personas con estudios superiores consulta la reputación de la empresa, frente al 59% de quienes no tienen estudios, lo que sugiere que los perfiles más cualificados valoran más este criterio en su proceso de decisión laboral.
Canales y fuentes de información: de lo formal a lo informal
Otro aspecto clave del informe es la identificación de los principales canales a través de los cuales los profesionales se informan sobre la reputación de una empresa:
- La web corporativa aparece como la principal fuente para el 54% de los encuestados, seguida de las plataformas de empleo (51%), con InfoJobs consolidándose como la plataforma de referencia para este tipo de consulta para un 79% de los usuarios que buscan información reputacional.
- Entre las redes sociales, LinkedIn encabeza el uso con un 62%, seguida de Instagram (52%) y Facebook (43%), aunque todas ellas han perdido peso respecto a años anteriores, lo que evidencia una menor confianza en las redes como fuente reputacional fiable.
- Y aunque los foros de opinión, blogs y noticias de prensa ocupan un lugar secundario, las opiniones de personas del entorno cercano —familiares, amigos o conocidos— se consolidan como el elemento más valorado (83%), junto con las opiniones de trabajadores y extrabajadores (76%). Estas voces independientes cobran relevancia precisamente por percibirse como más honestas y menos sesgadas por intereses corporativos.
Qué buscan los candidatos hoy
El estudio también arroja luz sobre los atributos que actualmente resultan más atractivos para los profesionales al evaluar una empresa. Más allá de los valores y discursos corporativos abstractos, los aspectos más valorados están directamente vinculados con la experiencia laboral real:
- Un ambiente de trabajo positivo (44%)
- Estabilidad y seguridad laboral (39%)
- Transparencia en las condiciones laborales (37%)
- Flexibilidad (36%)
Estos elementos superan en importancia a valores más tradicionales como la igualdad de género o la diversidad, que, aunque siguen siendo relevantes, han perdido peso frente a las prioridades centradas en la experiencia diaria y la calidad de vida laboral.
Diferencias generacionales y territoriales
La influencia de la reputación no es homogénea en toda la población activa. Las personas con mayor trayectoria profesional tienden a valorar más la transparencia, la comunicación y las opiniones de empleados. Por el contrario, los perfiles más jóvenes muestran un escepticismo más acentuado frente a compromisos corporativos que no se traducen en acciones palpables.
Asimismo, existen diferencias según comunidades autónomas, con una mayor proporción de personas que consultan la reputación antes de aplicar en regiones como Madrid y Andalucía, frente a otras como Cataluña o el País Vasco, donde este factor tiene menor peso.
En definitva, la batalla por el talento en España no se libra únicamente con salarios competitivos o beneficios laborales atractivos, sino también con una reputación empresarial sólida, coherente y creíble.
Fuente: equiposytalento.com

