La Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) ha dado un paso decisivo en el impulso de la sostenibilidad en el deporte con el lanzamiento de su Estrategia de Sostenibilidad 2025-2029, aprobada por su Consejo Central en diciembre de 2025 y presentada recientemente en la plataforma de Global Sustainable Sport. Este plan estratégico integra de manera clara y ambiciosa principios ambientales, sociales y de gobernanza en todas las facetas de su actividad global.
La iniciativa sitúa a FIBA entre los primeros organismos deportivos internacionales en adoptar un marco estructurado y medible para la sostenibilidad, con objetivos definidos para los próximos cuatro años que van mucho más allá de compromisos retóricos. El documento, dirigido tanto a la federación como a sus principales eventos, busca que el baloncesto sea un ejemplo de responsabilidad global en un momento en que el deporte se enfrenta a desafíos medioambientales y sociales sin precedentes.
Un enfoque integral y alianzas estratégicas
La estrategia establece dos ámbitos principales: FIBA como organización interna y FIBA como propietario de eventos. Este doble enfoque asegura que los principios de sostenibilidad se apliquen tanto en la gestión del organismo como en la planificación y ejecución de sus competiciones emblemáticas, como la Copa del Mundo de Baloncesto 2027 y el Campeonato Mundial FIBA de Berlín 2026.
Este nuevo marco no sólo contempla la reducción de impactos ambientales, sino también la forma en que FIBA contribuye al bienestar social, la inclusión y la equidad deportiva, reforzando la posición del baloncesto como motor de cambio positivo en comunidades de todo el mundo.
Un elemento central de la nueva estrategia es el papel de las alianzas colaborativas. FIBA ha articulado su enfoque de sostenibilidad como un esfuerzo colectivo, reconociendo que los objetivos ambientales y sociales sólo pueden alcanzarse junto con sponsors, proveedores y socios de eventos que compartan esa visión. FIBA ha puesto especial énfasis en mover las relaciones con sus socios comerciales más allá de lo meramente transaccional, integrando criterios de sostenibilidad directamente en los acuerdos con patrocinadores y colaboradores. Esto implica desarrollar iniciativas conjuntas que generen impacto medible en lugar de acciones aisladas o símbolos superficiales.
Además, se subraya que ciertos aliados globales ya han empezado a actuar como catalizadores de la sostenibilidad social, con programas destinados a empoderar a mujeres, jóvenes y comunidades subrepresentadas.
De la estrategia al impacto: inclusión y participación
La sostenibilidad social es uno de los pilares más robustos de la estrategia de FIBA, con objetivos explícitos para ampliar la participación y la inclusión en el baloncesto a nivel global. Esto abarca iniciativas que usan el deporte como herramienta de movilidad social, educación y cohesión comunitaria.
Programas como Women in Basketball o Youth Development, y las iniciativas comunitarias de Basketball For Good están diseñados para derribar barreras y ofrecer oportunidades a grupos tradicionalmente infrarrepresentados. Estas acciones no sólo tienen un impacto local en términos de acceso al deporte, sino que también buscan promover valores más amplios de igualdad, respeto y cohesión social.
En este contexto, la estrategia reconoce que el deporte puede ser una plataforma poderosa para inculcar valores positivos y facilitar el desarrollo humano integral, especialmente a través de programas dirigidos a jóvenes y comunidades vulnerables.
Planificación ambiental, datos y reducción de huella
El componente ambiental de la estrategia refleja un enfoque pragmático y basado en datos. FIBA ha señalado que uno de sus principales desafíos es establecer líneas de base sólidas para las emisiones de gases de efecto invernadero (Alcances 1, 2 y 3), tanto para las operaciones internas como para los grandes eventos que organiza.
La organización reconoce la complejidad de medir y gestionar estas emisiones, pero compromete recursos para capturar datos precisos y usar esta información como punto de partida para futuras reducciones. Las prioridades incluyen movilidad sostenible, gestión eficiente de residuos, abastecimiento responsable y protección de la biodiversidad en los entornos de los eventos.
Cultura y bienestar
Además de los aspectos ambientales y sociales, la estrategia incluye un robusto enfoque de gobernanza y bienestar, con especial atención a la protección y seguridad de las personas dentro del ecosistema del baloncesto.
FIBA ha ampliado su marco de salvaguardia con herramientas como el FIBA Safeguarding Toolkit y formación obligatoria para federaciones nacionales, con el objetivo de incrementar estándares de protección en todo el sistema. Esto abarca desde la integridad de los atletas hasta cuestiones de diversidad, equidad e inclusión en la administración y entrega de eventos.
La inclusión de estos elementos en la estrategia subraya el reconocimiento de que la sostenibilidad no es meramente ambiental, sino intrínsecamente ligada a la manera en que las organizaciones gestionan la diversidad y el bienestar en toda la cadena deportiva.
Gobernanza, métricas y transparencia
La estrategia de FIBA también refuerza la importancia de la gobernanza sólida y la medición transparente de los progresos. Se han establecido indicadores clave de rendimiento (KPI) que permitirán monitorear avances año a año y respaldar la credibilidad de los compromisos asumidos.
Los resultados serán reflejados en informes bienales de actividad, proporcionando información pública sobre los progresos de FIBA en su hoja de ruta de sostenibilidad. Este enfoque de informes periódicos responde a la creciente demanda de transparencia de fans, sponsors y organismos reguladores, elevando el estándar de responsabilidad corporativa en el deporte.
En definitiuva, esta estrategia es un “game changer” cultural en el deporte del basket y para el deporte en general. A medida que la estrategia se despliegue, debe servir de modelo para federaciones nacionales y organizaciones deportivas de todo el mundo. La intención es que este enfoque sistemático de sostenibilidad pueda replicarse y adaptarse en múltiples contextos y deportes. La inicitiva de FIBA contribuye a que el movimiento deportivo global asuma un papel protagonista en la lucha contra los retos del siglo XXI, no solo como un deporte de alto rendimiento, sino como una fuerza transformadora social y ambiental, que aprovecha su alcance global para generar impactos positivos.
Para saber más: FIBA Sets New Benchmark for Basketball with 2025–2029 Sustainability Strategy

