sábado, junio 13, 2026

Top 5 esta semana

Related Posts

Emergencia habitacional: no se construye obra nueva allí donde se necesita.

Según estimaciones de un informe de CaixaBank Research, España ha acumulado un déficit de vivienda, que ya supera las 730.000 unidades. Las causas son principalmente la intensa creación de nuevos hogares y una respuesta insuficiente en la construcción de obra nueva allí donde se necesita.

Desde 2021, en España se han creado 1.207 millones de hogares, mientras que tan solo se han terminado 474.000 viviendas (incluidas la vivienda libre y la de protección oficial [VPO]). Esto representa un déficit, de al menos 734.000 viviendas, que se extiende a todas las provincias del territorio español, con las únicas excepciones de Guipúzcoa, Cáceres y Soria.

Los visados de obra nueva en España aumentaron un 11,8% en 2025 (vivienda libre y VPO), una tasa inferior a la de 2024 (24,6%), si bien cerca del 34% de las provincias españolas registraron descensos.

La oferta de vivienda nueva no siempre se produce allí donde el déficit es mayor. Aunque la dispersión es elevada, se observa una relación claramente negativa entre el déficit acumulado de vivienda y el crecimiento de los visados, lo que revela importantes desajustes territoriales.

En provincias con déficits relativos más elevados (Tarragona, Castellón, Murcia y Almería, entre otras), los nuevos visados ni siquiera cubren un 10% del déficit, mientras que otras con menores necesidades, como Sevilla, Navarra, Córdoba o Asturias, muestran una elevada intensidad en la nueva construcción.

Este patrón apunta a la existencia de restricciones locales –de suelo, regulación, costes o capacidad administrativa–, que limitan la respuesta de la oferta precisamente en los mercados más tensionados y contribuyen a la persistencia del desequilibrio estructural. Y mientras este desajuste persista, el déficit seguirá acumulándose en las provincias más tensionadas, manteniendo la presión al alza sobre los precios y dificultando la accesibilidad.

La magnitud de la brecha entre vivienda terminada y creación de hogares es tal que sería necesario producir en torno a 330.000 viviendas anuales durante los próximos cinco años para absorber el déficit existente, lo que implicaría cuadruplicar el ritmo actual de finalización de viviendas.

Sin embargo, esta necesidad de aceleración es muy heterogénea desde el punto de vista territorial y resulta especialmente intensa en aquellas provincias donde, desde 2020, la creación de hogares ha superado ampliamente a la vivienda construida.

La oferta de vivienda nueva continúa condicionada por múltiples factores estructurales que limitan la capacidad del sector para responder al incremento sostenido de la demanda. Entre ellos destacan la escasez de suelo finalista en las zonas con mayor presión residencial, la lentitud administrativa en los procesos urbanísticos –que en algunos casos puede prolongarse más de una década–, los sobrecostes derivados de normativas más exigentes, el aumento de los costes de producción y la escasez de mano de obra cualificada, todo ello en un contexto actual de rentabilidades históricamente bajas para el sector promotor.

La capacidad de la red eléctrica para atender nuevas promociones se ha identificado como un factor adicional de l dificultad de crear vivienda nueva. Ello supone un cuello de botella en la producción de vivienda. En febrero de 2026, Red Eléctrica (REE) hizo público el primer mapa de capacidad de acceso de la demanda a la red de transporte, que muestra que en torno al 75% de los nudos de la red se encuentran saturados o sin capacidad disponible, precisamente en las áreas donde se concentra la actividad residencial. Dado que el acceso a la red es un requisito previo para la concesión de licencias, esta saturación se traslada de forma directa a las promociones, generando retrasos en la ejecución de nuevos proyectos.

El déficit de vivienda seguirá aumentando

Para valorar cómo puede evolucionar el déficit de vivienda en España durante los próximos 15 años, se consideran tres escenarios alternativos.

El escenario que podríamos llamar tendencial (línea gris en el gráfico de la página siguiente) proyecta que el déficit de vivienda alcanzaría su máximo en 2029, con unas 922.000 viviendas, y no se corregiría completamente hasta 2037.

El segundo escenario contempla un repunte más intenso de la oferta en los próximos años, bajo el supuesto de que el sector promotor logra resolver los cuellos de botella actuales y aumenta la producción a ritmos por encima del 20% anual entre 2028 y 2031, lo que supondría estar finalizando casi unas 300.000 viviendas en 2031. En este caso, el déficit alcanzaría su máximo en 2028 (alrededor de 900.000 viviendas) y desaparecería ya en 2034.E

En el tercer escenario se supone una moderación más acusada en la formación de hogares, precisamente como consecuencia de las dificultades de acceso a la vivienda y de la escasez de oferta. Se asume un descenso progresivo en la creación neta de hogares hasta estabilizarse en torno a 150.000 unidades anuales a partir de 2031. Con una trayectoria de la oferta similar a la del escenario tendencial, el déficit alcanzaría su máximo en 2029 (unas 931.000 viviendas) y se corregiría más rápidamente, llegando a desaparecer en 2036.

En definitiva, tendencias poco alagüeñas que indicarían la necesidad de articular un Pacto de Estado con sentido de urgencia del primer problema del país. Algo que no se atisba sin embargo en el horizonte.

Sostenibles.org
Sostenibles.orghttp://http//www.sostenibles.org/
SOSTENIBLES.ORG es un Think Net formado por un grupo de profesionales con un propósito compartido: trabajar por un nuevo liderazgo colectivo y colaborativo que contribuya a una nueva mirada del presente y del futuro con la sostenibilidad como vector de desarrollo y competitividad económica y social.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Popular Articles

Share