Recuerdo la experiencia de haber asistido en septiembre de 2001 a los Cursos de la UIMP – Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, en su sede de los Pirineos en el Balneario de Panticosa de Huesca. Una edición dedicada a la economía regional y al análisis de las nuevas teorías que además fue un homenaje a la figura de Ernest Lluch, asesinado vilmente por la banda terrorista ETA.
En la Economía Regional y la economía de las ciudades y de los territorios, como bien explicaba Lluch en su obra maestra “La Vía Valenciana“, hay tres pilares claves: la tierra, los recursos naturales y el trabajo, este último concepto es el que ahora denominamos talento.
Las grandes fábricas del talento son las Universidades. La ciudad de Lleida y sus vecinos pueden estar muy orgullosos, porque cuentan con estudios universitarios desde el año 1.300, con la fundación del Estudi General el 1 de septiembre de 1.300 mediante un decreto firmado por el Rey Jaime II.
Lleida es una ciudad que en estos momentos se encuentra inmersa en un crecimiento económico y de transformación muy importante, con la puesta en marcha de 6 millones de m2 de suelo de actividad económica y el impulso de la Estación Intermodal de Torreblanca.
Este reto se está afrontando con acciones estratégicas de captación de inversiones y de apoyo empresarial en la reducción de los trámites burocráticos, pero también, con la captación y retención del talento, siendo estratégico el papel de la UDL– Universitat de Lleida.
Las alianzas son fundamentales para el impulso del talento y el posicionamiento de una ciudad para la atracción de nuevas oportunidades económicas a través de una Estrategia de Diplomacia Económica. El Parque AgroBioTech es un ejemplo, claro del impulso y desarrollo de la economía regional a través de una alianza entre Ajuntament de Lleida y la UDL. Todo un caso de éxito donde en la actualidad trabajan alrededor de 1.500 personas.
La colaboración en materia de investigación basada en un modelo público-privado contribuye a reforzar el tejido productivo. Un ejemplo claro son los diferentes centros de investigación y tecnológicos de referencia ubicados en Lleida, como Agrotecnio, Eurecat, Leitat o el IRB en el ámbito biomédico y sanitario.
Todas estas alianzas, refuerzan el aspecto innovador del conocimiento y genera un ecosistema referente en todo el espacio económico común de Lleida, con una visión estratégica clara, la puesta en marcha del área industrial de Torreblanca con 400 hectáreas de suelo de alto valor añadido.
Pero si algo hay que destacar en este artículo de opinión, es la cultura emprendedora de la ciudad de Lleida, donde cuenta con empresas referentes del sector agroalimentario y de la fruta con vocación internacional y con un alto compromiso con la innovación y la investigación.
Este intercambio y transferencia del conocimiento que nos aporta la Universitat de Lleida, es fundamental para el desarrollo de proyectos empresariales innovadores, desde un ámbito del emprendimiento, muchas veces basado en un modelo startup con talento local y con proyección internacional.
La enseñanza basada en la excelencia y los dobles grados que aporta la Universitat de Lleida, hace crecer el territorio, mejora su estrategia y conocimiento y por supuesto, eleva el nivel de un gran activo para posicionar la ciudad como es también la cultura. Todo un ejemplo de impulso a la economía regional, siempre con visión a largo plazo y pensando en las oportunidades de los jóvenes.
Miguel Luis Lapeña Cregenzán. Embajador Europeo por el Pacto Climático. Director Adjunto de Promoción de la Ciudad del Ajuntament de Lleida.

