Mi pasión ha sido siempre la política local y la gestión de los municipios, una experiencia que reafirma mi convencimiento que el cambio climático es una realidad y nadie puede negarlo, ya que esta opinión tiene una base científica tal y como hemos visto este verano con las altas temperaturas y con episodios fuertes de lluvia con desbordamientos y daños, un reto global que hay que afrontar desde lo local.
En esta tribuna que me ofrece el Think Net Sostenibles.Org, quiero destacar una tendencia en sostenibilidad que impulsa la Unión Europea: La Regla 3 -30 -300, que tiene un claro objetivo, dotar a las ciudades de más zonas verdes y arbolado para hacerlas más habitables, empáticas y resilientes a las altas temperaturas y a la mejora del aire y, por lo tanto, de la calidad de vida de sus vecinos.
Los principios de esta regla están basados en tres números:
El primero, que desde nuestra casa o trabajo podamos alcanzar con la vista tres grandes árboles.
El segundo, que la cobertura de las copas arbóreas represente un 30% de cada uno de los barrios del municipio.
Por último, que todos y todas tengamos a 300 metros de distancia un espacio verde de acceso público.
Estos no son unos números cualquiera. Son los números que nos invitan a la reflexión sobre los nuevos modelos de ciudades sostenibles y orientadas a las personas, generando entornos verdes más habitables y confortables, esa es la oportunidad para reorientar los espacios públicos y los usos urbanos.
Las reflexiones para conseguir un nuevo modelo de ciudad pasan por varias preguntas básicas: ¿es necesario coger un coche para ir al parque?, ¿cuáles van a ser las próximas políticas municipales para transformar zonas de hormigón a zonas hibridas con vegetación?, por lo que respecta a la movilidad y transporte urbano, ¿es el momento de reformular las líneas y apostar por un transporte público más verde?.
Hay que tomar decisiones con valentía para conseguir un modelo de ciudades europeas más resilientes.
Para poder conseguir los objetivos del modelo 3–30–300 y bajo mi experiencia durante muchos años como gestor municipal y como Embajador Europeo por el Pacto Climático es clave el papel que deben jugar los Ayuntamientos.
¿Que deberían hacer los Ayuntamientos para liderar la transición de las ciudades, hacia un nuevo modelo de urbanismo más sostenible y verde?. En mi opinión, actuar sobre el espacio público con el objetivo de impulsar acciones claves para mitigar los efectos de las altas temperaturas y también, alienado con la gestión de los usos del agua y de los residuos, siempre hacia el impulso de acciones de Economía Circular.
En este apartado, quiero destacar el concepto Liderazgo Circular, a través de la escucha activa y planificando una estrategia con los ciudadanos y con los grupos de interés.
También es clave analizar esta transformación de las ciudades para aplicar la tendencia europea 3-30-300, desde una dimensión social, pero también política, pensando en los ciudadanos con responsabilidad, en el impulso de las políticas públicas para liderar una verdadera acción climática y evitando los negacionismos frente a Europa y al Cambio Climático.
Europa y las ciudades se juegan mucho con la transición hacia la sostenibilidad y el territorio es clave. Es necesario evitar el cansancio climático, que puede ser una dificultad para conseguir objetivos con rigor científico como es la Regla 3-30-300. Es el momento de tomar desde los Ayuntamientos decisiones valientes basadas en el Liderazgo Circular.
En definitiva, es necesario incorporar árboles en los modelos de ciudades sostenibles, aunque lo verdaderamente importante es tomar decisiones desde lo local, pensando qué modelos de ciudades queremos para el futuro.
Miguel Luis Lapeña Cregenzán. Embajador Europeo por el Pacto Climático. Alcalde de Fraga (2015 – 2019).

